Ciberseguridad pone a prueba la transformación de la banca en Chile

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Fuente: Diario Financiero

Cuidar la seguridad de sus clientes y su patrimonio es la principal razón por la que la revolución tecnológica en la banca no había desplegado todo su potencial. Pero los confinamientos obligaron a la industria a acelerar el tranco. De acuerdo con las últimas cifras publicadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), al término de agosto existen en el país más de 14,3 millones de clientes digitales en la banca, aumentando 30,9% en comparación con el mismo mes de 2019.

Y es que las cuarentenas aplicadas para contener el Covid-19 trajeron como consecuencia una aceleración del uso de los canales digitales de la banca. Según los mismos datos del regulador, el número de operaciones bancarias de traspasos de fondos creció 38,9% en doce meses, alcanzando las casi 70 millones de transacciones. Lo mismo ocurrió con los pagos realizados vía canales digitales, que se incrementaron 18,8% en un año. Los montos que se transfieren entre las personas clientes de la banca durante agosto subieron 42,5%.

Este hecho es destacado por la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras, que resalta que ‘el número de clientes de banca online ha aumentado fuertemente en los últimos años, con tasas de expansión en torno a un 15% anual’.

Los desafíos de la banca por subirse al carro de la transformación digital no han sido menores. En el gremio presidido por José Manuel Mena enfatizan que involucra múltiples ámbitos, entre los cuales se incluyen la interconectividad y omnicanalidad en la relación con el cliente, el uso de análisis avanzado de datos con el fin de personalizar la oferta de productos y servicios, la innovación en materias de seguridad, y la digitalización y automatización de los procesos internos de los bancos.

La Asociación de Bancos detalla que en las comunas que estaban en cuarentena, la disponibilidad de sucursales llegó a 50%, ‘pero los medios presenciales se han complementado y potenciado por plataformas digitales y remotas que han tenido, en la mayoría de los casos, una continuidad 24/7 en sus servicios’.

Otro actor que ha irrumpido en el sector financiero tradicional son las FinTech. El director ejecutivo de la asociación que reúne a las compañías tecnológicas financieras del país, Ángel Sierra, remarca que fueron protagonistas de dos hechos: el procesamiento de pagos digitales y el financiamiento a Pequeña y Mediana Empresa, PYME.

Sobre el primer punto, Sierra dice que ‘dada la acelerada migración que hicieron las empresas hacia el e-commerce, en esta dinámica la mayoría de los comercios tuvieron que acudir a los PSPs (Payment service providers) para poder habilitar la función de pagos con tarjeta en sus nuevas plataformas virtuales’.

Mientras que en el segundo elemento, el director ejecutivo de FinteChile expone que ‘hoy es una realidad que 65 mil empresas aproximadamente no pudieron acceder a los créditos Fogape, y es allí cuando aparecen las empresas FinTech de financiamiento para convertirse en una alternativa real para esos miles de empresarios a los cuales la banca les cerró la puerta’.

Relación simplificada

Al momento de plantearse los desafíos, en el gremio bancario apuntan a la ciberseguridad. ‘La ciberseguridad es y seguirá siendo un aspecto clave.

Actualmente, la industria está invirtiendo permanentemente en innovaciones tecnológicas y adaptándose a los mejores estándares internacionales’, sostienen. De cara a la próxima década, en la Asociación de Bancos proyectan que la transformación digital ‘estará totalmente incorporada y masificada en los próximos 10 años, no solo desde la mirada de la industria que seguirá trabajando arduamente para entregar un servicio cada vez más seguro y tecnológico, sino que también desde la mirada de clientes y usuarios, muchos de ellos nativos digitales, que también nos presentarán cada vez más nuevos desafíos para simplificar y hacer más eficiente su relación con la banca’. En la industria FinTech también existen retos. Uno de ellos tiene que ver con entablar relaciones con el sistema financiero tradicional, tal como ocurre en otras latitudes como el Reino Unido o México.

‘El principal desafío es aprender a ver a las FinTech como una oportunidad más que un competidor. La realidad en otras geografías es que la banca se vuelca a crear alianzas con las empresas FinTech para capitalizar su velocidad de desarrollo y crecimiento.

Este enfoque naturalmente implica un relacionamiento mucho más colaborativo’, expone Sierra.

Respecto a qué elementos se necesitan para potenciar a las compañías tecnológicas, menciona que hacen falta políticas públicas. Esto se podría solucionar una vez que el Ministerio de Hacienda concrete su promesa de elaborar un proyecto de ley FinTech y que también incorpore el Open Banking.

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