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La banca prepara su guerra contra Amazon, Facebook y Google

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La banca se prepara para la batalla por controlar los medios de pago que los expertos creen se entablará en 2014 entre las entidades tradicionales y las compañías punteras de Internet como Google, Amazon o Facebook, que están empezando a entrar en ese mercado.

A juicio de los expertos consultados, iniciativas como el Google Wallet, un monedero para pequeños pagos que se apoya en el sistema operativo Android y que de momento sólo está operativo en Estados Unidos, deben servir para que la banca reaccione y no se quede atrás.

Así lo decía recientemente el presidente del BBVA, Francisco González, uno de los banqueros que se han mostrado más activos en la adaptación al mundo digital, al asegurar que las entidades financieras tienen que competir con estas empresas, como Google o Amazon, “o si no, morirán”.

De hecho, el BBVA presentó recientemente su propia aplicación de pagos con el móvil, el BBVA Wallet, que también permite gestionar las transacciones con las tarjetas de crédito o débito y que está disponible tanto para iOS (sistema operativo móvil de Apple) como para Android.

Otra de las entidades más conscientes de la importancia de la tecnología es Bankinter, que también anunció recientemente el lanzamiento de su propio servicio de pagos con el móvil, que llegará al mercado en enero.

No perder terreno

El director de Innovación de esta última entidad, Nicolás Moya, consideró, en declaraciones a EFE, que sólo sobrevivirán los bancos que sean capaces de no perder terreno en el mundo digital, pues el mercado va a cambiar “ya mismo” y de una forma “más agresiva de lo que creen las propias entidades”.

 Sólo hay que fijarse en lo que está ocurriendo en Estados Unidos, dijo, un mercado que estaba algo atrasado en “inmersión digital” y que después reaccionó y ahora va por delante, con servicios revolucionarios, algunos de los cuales no han llegado a España.

 Moya se refirió en concreto a los planificadores financieros personales, que son básicamente páginas web que concentran todas las posiciones financieras de un cliente en todos sus bancos y con todas sus tarjetas, en un mercado en que es normal trabajar con varias entidades.

Juan Pedro Moreno, senior managing director de Global Banking de Accenture, aseguró que “la revolución digital a la que asistimos “no está liderada sólo por la tecnología, los nuevos entrantes o los bancos, sino por el cambio en la conducta de los consumidores y sus hábitos de consumo facilitados por la tecnología y los cambios demográficos”.

Se trata, por tanto, “de crear nuevos servicios y productos y adaptarlos a los comportamientos digitales de los usuarios y consumidores, no de hacer disponibles los existentes en los medios móviles y digitales”, explicó.

Nicolás Moya aseguró que “Internet ha generado un cambio de expectativas en el usuario, que quiere encontrar en otros servicios las mismas experiencias que en Google o Amazon y además de agilidad y simplicidad, también espera calidad.

Por eso, los bancos “tenemos que reaccionar y aprender a tratar al cliente como las empresas nativas de Internet, aprender cómo funciona ese mundo” y proporcionar al cliente esa experiencia que sólo obtienen en la red.

Para Juan Pedro Moreno, de Accenture, el gran reto de la banca está “en su habilidad para captar porciones cada vez mayores de un pastel que ampliará más su tamaño añadiendo trillones de transacciones en el mundo”, en lugar de protegerse de nuevos entrantes. Superado este reto, la adopción por algunas entidades del modelo digital abrirá un importante “gap” en la rentabilidad de las instituciones, que puede representar hasta un 40 % de diferencia en cuanto a ingresos operativos con las entidades “que no se muevan del paradigma actual”.

Según explicó el presidente del BBVA, Francisco González, en un reciente artículo publicado en el Financial Times, la tecnología ya ha transformado “radicalmente” muchos sectores, y ahora, “le toca el turno a la banca”, que en dos o tres años, realizará sólo un 5 % de la interacción con los clientes a través de las sucursales.

Fuente: Expansión.com