Los grandes desafíos de la banca europea para 2020

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Fuente: Expansión

Los analistas de la agencia de calificación crediticia Scope Ratings cifran en seis los grandes retos que deberá afrontar la banca europea en 2020. En un reciente informe, la firma alemana sitúa el exceso de capacidad instalada, la competencia de las fintech, la caída de los ingresos, las fuertes inversiones en tecnología, la consolidación a nivel nacional y una serie de nuevos riesgos como las principales preocupaciones del sector.

Exceso de capacidad

Scope cree que las redes físicas de oficinas son el gran “elefante en la habitación” del sector bancario europeo, mientras se debate sobre la velocidad más adecuada para afrontar la transformación digital de las entidades. La agencia espera que en el año que acaba de comenzar se dispare la batalla entre bancos tradicionales y nuevos competidores, lo que evidenciará todavía más el exceso de capacidad instalada de los primeros.

El informe prevé que la presión sobre los ingresos que se espera en 2020, con los tipos de interés en terreno todavía más negativo, acabará por hacer imposible para los bancos mantener sus caras redes de oficinas y sus servicios centrales sobredimensionados. Según sus previsiones, frente a las 174.000 sucursales bancarias existentes en la Unión Europea a inicios de 2019, para finales de 2020, la cifra se habrá reducido al entorno de 140.000 a 145.000 oficinas, con “recortes más drásticos” todavía en los ejercicios siguientes.

Mayor competencia

El sector bancario europeo está registrando un auge de los nuevos proyectos financieros de base tecnológica. Estos nuevos competidores fintech están plantando batalla a los bancos en determinados segmentos de negocio especialmente rentables, como los pagos.

Según los analistas de Scope, una mayor competencia irá emergiendo durante 2020 en otros segmentos más centrales de la actividad bancaria, tales como las cuentas corrientes, las tarjetas de crédito, las hipotecas o el asesoramiento financiero.

El informe anticipa una creciente competencia debido a las normas europeas destinadas a fomentar la banca abierta (la directiva PSD2, por ejemplo). Este nuevo ecosistema llevará a parte de las entidades tradicionales a apostar por estrategias de negocios bancarios, proporcionando servicios a terceros como si de una marca blanca se tratara. “Un banco asegurando que puede vender un gran número de productos propios a sus clientes sonará menos convincente en el nuevo ecosistema que otra entidad que desarrolle una plataforma abierta y alcance acuerdos comerciales con terceros”, añade la firma.

Ingresos sobrevalorados

Los bancos no obtendrán mejores resultados en 2020 que los conseguidos en 2019, advierte Scope, por la presión en los márgenes fruto de la nueva política de tipos ultrabajos del BCE. Ni la estrategia de crecimiento vía mayores volúmenes, ni la entrada en nuevos negocios que generen más comisiones le parecen opciones viables a los analistas de la agencia, que consideran que los grandes bancos, más diversificados, tendrán una mayor capacidad de resistencia en este entorno.

Inversión en tecnología

Una de las salidas obvias señaladas por supervisores y analistas para afrontar estos años de presión en los márgenes es la reducción de costes y las ganancias de eficiencia. Sin embargo, desde Scope consideran que esta opción no es tan obvia como parece, ya que requiere de masivas inversiones en tecnología y transformación digital en un corto espacio de tiempo, que en ningún caso serán baratas y que, por lo tanto, no estarán disponibles para todo el sector. Esta situación será especialmente dura para entidades de menor tamaño, ya que no podrán beneficiarse de las ventajas de escala que comportan este tipo de inversiones.

Consolidación inevitable

Todas las debilidades anteriores llevan a los analistas de Scope a ver “inevitables” las fusiones de bancos domésticos a partir de ahora.

En Alemania, Austria o Suiza se acelerará la consolidación de entidades regionales, mientras que en otros países de la zona euro como Italia podría producirse una concentración destinada a ganar escala y eficiencia. En cambio, el informe ve más difíciles las operaciones transfronterizas: “No parece un camino realista en la era digital”, toda vez que el proceso de digestión de un gran banco puede distraer de prioridades más urgentes como la transformación digital, alegan.

Nuevos riesgos

Como el apetito por el riesgo del sector bancario europeo ha permanecido restringido en los últimos años, 2020 no supondrá un ejercicio en el que la calidad de los activos de las entidades se convierta en un problema, prevé la agencia de ráting alemana. Otros factores de riesgo como el Brexit tampoco afectarán a los balances de los bancos en su conjunto, advierte. Sin embargo, se harán más tangibles riesgos asociados a la ciberseguridad, la conducta, el lavado de dinero o el cambio climático, lo que obligará al sistema bancario a destinar crecientes recursos a prevenir hipotéticos problemas.

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