La Fintech de microcréditos que se inspiró en un nóbel de la paz y es asesorada por un tech de Netflix

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Fuente: Diario Financiero

El 2019, mientras Cristián Eing (28) vivía en Alemania, trató de abrir una cuenta en un importante banco de ese país. Tras casi un mes de trámites, no lo logró. Fue ahí cuando su jefe de ese minuto -en una consultora de tecnología en Munich- le sugirió hacerlo en el banco digital N26. El lema de aquella firma planteaba “banking without bullshit” y, en señal de su compromiso a ser una entidad transparente, su tarjeta bancaria era incolora. 

Ahí a Eing -que había estudiado ingeniería civil en la Universidad Católica- le picó el bichito de emprender y crear algo similar en Chile. “A finales de año me puse a programar, hicimos un prototipo y plantearon en el mercado la idea de crear una cuenta digital”. Algo similar a lo que ya hacía Mach, del BCI. Sus clientes le dijeron que era muy bueno el producto, pero que lo que realmente necesitaban eran créditos.

Habló con un amigo, Vicente Claro (CTO), quién en ese entonces trabajaba en Mach. Su respuesta fue: no se sumaría al proyecto si ofrecían lo mismo que la entidad creada por el BCI, porque su emprendimiento no tendría esa cantidad de capital para invertir.

Así, pivotearon y crearon Banca.me, una fintech que apunta a los desbancarizados y que mediante inteligencia artificial entrega créditos en menos de 24 horas. El último en sumarse fue Vicente Deppe (CPO), quien trabajó en LarrainVial, Xepelin y Crediverso, una startup de créditos para inmigrantes con sede en California, donde está terminando su MBA.

Tienen acuerdo con 70 empresas, han prestado más de US$ 600 mil con 4.500 solicitudes de crédito y suman 6 mil usuarios en la plataforma. Hace pocos días levantaron una ronda de US$ 1.2 millones (mitad equity y mitad deuda) con Hero Capital, el fondo de Cristián Tala -fundador de Pago Fácil-, que ha invertido en startups como Reversso y Hackmetrix. Además aportaron una serie de inversionistas ángeles, entre ellos el ex CFO del BCI, Roberto Bustos, el ex vicepresidente para Latinoamérica de Under Armour, Manuel Ovalle, el CEO de Acfin, Patricio Díaz, y el director de empresas, Carlos Budge.

Además, Banca.me fue seleccionada por el programa Ignite 2 de Start-Up Chile, se ganó la extensión de $ 25 millones y fue seleccionada entre las diez mejores startups de la generación. Gracias a eso, tuvieron la oportunidad de presentar su pitch en el evento que organiza Emprende tu Mente los primeros martes de cada mes con inversionistas, fundadores y actores del ecosistema.

Inspiración en un Nobel de la Paz

Con la creación del Banco Grameen, el economista de Bangladesh Muhammad Yunus, llamado “el padre del sistema de microcréditos”, buscaba otorgar créditos a personas de escasos recursos que están fuera de la banca tradicional. Esto le hizo merecer el Premio Nobel de la Paz en 2006. No estuvo exento de polémicas, ya que The Economist afirmó que no era un digno merecedor del galardón y el exPresidente Bill Clinton lo apoyó.

Eing -CEO de Banca.me- plantea que su fintech busca “con fuentes de información alternativa, identificar quiénes son los buenos pagadores y a ellos ofrecerles tasas justas y créditos de manera rápida, fácil y barata para mejorar la relación de las personas con el dinero”. Todo esto gracias a la tecnología. Actualmente -asesorados con un ingeniero de machine learning de Netflix- son capaces de ver el comportamiento de pago en telecomunicaciones, servicios básicos, autopistas, tarjetas de crédito, cajas de compensación, Dicom y bancos.

“En el colegio nos inculcaron la conciencia social”, destaca el CTO, Vicente Claro, quien en ese entonces fue jefe de los trabajos sociales. “Esas eran las herramientas que uno tenía en esa época para ayudar a las personas. Después en la universidad me enfoqué en sacar la carrera y luego validarla en Mach. Y mientras mis compañeros se iban a trabajar a big techs en Estados Unidos, decidí crear algo”, afirma. 

Eing complementa: “Había un déficit en el sistema y no me gustaba encauzarme en ser un rebelde sin causa, sin solución. ¿Cuál es el problema? La economía. ¿Cuál es la raíz? Los bancos. La mitad de la población está desbancarizada, y se quedan fuera de herramientas financieras tradicionales que permiten mejorar su calidad de vida. Y tomamos este camino”. 

Proyecciones

Al ser una startup que presta dinero, los fundadores prefieren consolidarse en el mercado chileno antes de ir a otros países. Por eso, este año pretenden seguir sumando tecnología y lograr que los créditos lleguen en dos horas y no en 24, como sucede hoy. Para esto, tienen que recopilar la mayor cantidad de datos posibles para perfilar mejor y más rápido a sus usuarios.

En agosto Deppe se integra 100% al equipo en Chile y su apuesta es cerrar este 2022 con $ 1.200 millones en créditos otorgados, originar $ 5.000 millones en los próximos dos años e iniciar la exploración en el mercado mexicano y peruano.

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