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Perdidas por fraudes bancarios en Chile superan los US$ 5 millones en lo que va del año

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Fraude OnlineHace pocos días, el popular personaje encarnado por Daniel Muñoz, “El Malo”, revivió en las pantallas para advertir con un directo “avíspate” (www.avispate.cl) sobre la creciente amenaza que los estafadores del ciber espacio representan para los clientes bancarios.

Y es que los delincuentes que antes lavaban cheques o falsificaban firmas están cambiando su modus operandi y han migrado hacia el fraude electrónico. Durante los últimos 10 años, el número de transferencias electrónicas ha crecido a tasas superiores al 50% al año, superando el volumen total de cheques cursados en el mismo período.

Si en junio de 2000 había 219.619 clientes con clave de acceso al sitio privado de su banco, a junio de este año el total de clientes se elevó a 2.779.222. Y mientras hace 10 años se efectuaban 541.282 transferencias electrónicas semestrales, el número aumentó a más de 18.600.000 a junio de este año, según la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF).

A este crecimiento explosivo se suma el hecho de que la normativa chilena para transacciones electrónicas (Circular 3.400) es una de las más avanzadas de la región, cuentan en los bancos, lo que convierte a Chile en un atractivo conejillo de indias para las bandas internacionales.

Hemos visto un incremento de los intentos de fraude a clientes transaccionales, delitos que son cada vez más sofisticados. Por ello, y pese a que los bancos han desarrollado exigentes medidas de seguridad, hay consumidores que son víctimas de engaños y entregan su información y claves secretas a terceros“, dice Hernán Somerville, presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF).

Cifras preliminares hablan de miles de intentos de fraude. Sin embargo, menos de un 1% tiene algún efecto inmediato o conlleva una acción posterior, añade Somerville y agrega que ya se pueden identificar los sitios web donde se originan estos mensajes e inhabilitarlos, además de hacer el seguimiento e identificación del origen.

Entre enero y agosto de 2009 hubo 15 órdenes de investigar en la Brigada del Cibercrimen Metropolitana (BRICIB) cifra que se disparó a 760 en el mismo período de 2010.

Las pérdidas que han causado estos ilícitos no son menores: el fraude bancario supera los US$ 5 millones en Chile en lo que va del año, según la empresa de seguridad NeoSecure. En otros países como Estados Unidos la cifra alcanzó los US$ 120 millones el último trimestre de 2009, mientras que en Inglaterra se llevó a cabo el fraude más grande por US$ 2 millones.

En la BRICIB aseguran que han logrado detener a palos blancos y frenar el envío de los dineros al extranjero. Sin embargo, no han podido ubicar a los delincuentes, que operan en su mayoría desde fuera del país, pues los delitos al no ejecutarse bajo la jurisdicción de la ley chilena, hacen imposible su captura.

Se están haciendo las coordinaciones necesarias con nuestros símiles en el extranjero junto al Ministerio Público a fin de cerrar el círculo delincuencial y desbaratar estas verdaderas organizaciones criminales“, explican en la BRICIB.

Los bancos responden

Entre los bancos señalan que una de las razones de la masificación de este delito está en directa relación con la apertura de las cuentas RUT, que permitió a todos los chilenos disponer de este servicio, sin tener que presentar ningún antecedente. Esto habría facilitado el traspaso de dinero a cuentas fraudulentas.

Somos el banco más grande, por lo tanto el más expuesto, por eso hemos hecho en forma insistente campañas informativas. En paralelo hemos trabajado en desarrollar nuevos métodos de seguridad, donde destaca la Clave 3.0, que sólo se activa cuando de detecta que el cliente está haciendo una transferencia poco habitual“, cuenta Laureano Cuesta, gerente de Internet & Mobile de Santander.

Lo que hace esta tecnología es congelar la operación y enviar un código al celular del cliente, quien debe leerlo e ingresarlo a Internet para descongelar y ejecutar la transferencia. La clave 3.0 se utiliza no sólo en Chile, sino en España y Reino Unido.

Nunca un empleado de Scotiabank llamará para pedir ningún tipo de clave, no enviará emails con links a otros sitios y jamás pedirá más de tres coordenadas de las tarjetas para confirmar una transacción“, agregan en Scotiabank.

Fuente: elmercurio.cl