Andrea Stiglich, Yape: el foco de bancarizar se hizo más evidente con la pandemia

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Por Vanessa Arenas

Yape es una app que nace en el Centro de Innovación del Banco de Crédito del Perú (BCP) en el año 2017. Hace casi un año se volvió una unidad de negocios separada del banco. Actualmente tiene 3 millones y medio de usuarios, un millón y medio de ellos desde enero de 2020, en plena pandemia por la Covid-19.

Al principio nació como una aplicación que quería ofrecer soluciones sencillas y rápidas, de transferencia de dinero, a los jóvenes. Sin embargo, Andrea Stiglich, Gerente de Estrategia de Yape, indica que, de a acuerdo a las distintas necesidades de los consumidores, fueron creciendo y adaptándose hasta convertirse en una herramienta de inclusión financiera.

En plena cuarentena lanzaron Yape Card, junto al procesador de pagos, Unibanca. Esta es una tarjeta digital a la que se puede afiliar cualquier usuario con sólo el Documento Nacional de Identidad (DNI), sin filas ni necesidad de ir al banco. Este proyecto lo aceleraron para reaccionar rápidamente al confinamiento.

-¿Qué papel tiene la plataforma Yape en la inclusión financiera de Perú?

La historia de Yape tiene 3 capítulos. Yape inicia a principios de 2017 con la visión de ser una app de pago para jóvenes, para hacer P2P, y que solucionaba los dolores en el journey de pagos.

Hasta finales de 2019 teníamos 2 millones de usuarios, entonces el crecimiento se aceleró tremendamente, porque ahí Yape empieza a reconocer, por los casos de uso que van surgiendo, que también somos una herramienta de negocios para microempresarios. Entonces, el caso de uso de “yo puedo cobrar con Yape” empieza a agarrar fuerza y lo comenzamos a ver de manera orgánica.

Ahí se hace evidente la oportunidad que hay para llegar a personas que no tenían un POS porque tienen un negocio ambulante o muy pequeño y Yape los ayuda a no perder una venta y les permite ahorrar en comisiones, mejorar en su gestión de caja.

Desde enero a hoy tenemos 1 millón y medio más de clientes y ese es el capítulo que empieza: miramos a Yape como una herramienta de inclusión financiera. Ese es el tercer capitulo que estamos escribiendo hoy y cambiamos el propósito de Yape.

Ahora, el foco es tomarlo como herramienta para bancarizar y ahí el elemento central es la Yape Card, lanzada en mayo de este año, en plena cuarentena. Es una tarjeta virtual de dinero electrónico a la que te puedes enrolar desde donde estés, sin necesidad de ir al banco.

Esto lo aceleramos en el momento de la pandemia, para permitir que todos puedan tener Yape. Hasta mayo, para poder usuario de Yape, tenías que ser cliente del BCP y de algunos otros bancos que funcionan en alianza con Yape; pero con la Yape Card, cualquiera que tenga DNI. Eso hizo que, en conjunto con la coyuntura de la pandemia, el ritmo de afiliación este en más de 11 mil personas diarias y tenemos una aspiración de llegar a 5 millones de usuarios antes de fin de año y 10 millones de usuarios para el 2021. También tenemos más de 300 mil pequeños negocios afiliados.

-¿Ustedes ya tenían pensado aumentar la digitalización y creación de productos a este ritmo o la pandemia los ha obligado a ser mucho más reactivos?

Lo que nos obligó a acelerar fue el lanzamiento de la Yape Card, porque esto coincide con un proceso tecnológico en el que estábamos y había algunas prioridades internas que cambiar para aprovechar y llevar la Yape Card al mercado más rápido.

Pero el plan de lanzar un producto que permita que cualquiera se pueda afiliar a Yape, estaba mucho antes de la pandemia. La visión de ser una herramienta de inclusión financiera la teníamos desde antes de la pandemia, pero con la pandemia se hizo más evidente.

-¿Cuántas transacciones se realizan en la aplicación y cómo ha crecido por la pandemia?

Estamos tres veces más que antes de la pandemia en términos de transacciones diarias. Hoy estamos haciendo 300 mil transacciones diarias y antes de la pandemia estábamos más cerca a las 100 mil, el crecimiento es acelerado. Y el ritmo de afiliación, nuevos usuarios, transacciones, porcentaje de uso, ha crecido muchísimo. De estos 3 millones y medio de clientes, casi el 45% usa la app por lo menos cuatro veces más en este último mes (julio), o sea que hay un uso constante.

-¿Al crear la plataforma, consideraron de alguna forma a los extranjeros en un país con una migración que ha crecido de forma desbordada en los últimos años?

En el 2017 o 2016, cuando Yape estaba en construcción, no era un tema y creo que eso se hace mucho más evidente en los últimos años. Yape está construido sobre la plataforma BCP, que necesitaba un DNI para que fueran usuarios y con la Yape Card es igual. La premisa es que nosotros queremos que Yape sirva para todos y que se pueda usar en todo el Perú.

-¿Cómo ves el auge de las billeteras digitales en Latinoamérica?

Hay un montón de tendencias que convergen a un mismo punto, tratando de responder y ofrecer nuevas maneras de dar servicios financieros, sobre todo en el ámbito de pagos, porque todos queremos pagar más fácilmente y queremos que el pago sea sin fricción. No importa el camino, todo lleva a que se está reconfigurando y hay muchísima actividad para ofrecer algo personalizado, conveniente, con facilidad, y transparente y eso tiene que ver con la tecnología en las personas y el uso de smartphones.

-Con la pandemia, los smartphones de han convertido en agencias bancarias. En el Perú ¿cuál es el acceso a un smartphone en el país y cuál es el porcentaje de las personas no bancarizadas?

El 40% de la población adulta tiene una cuenta bancaria, pero la bancarización no es solamente acceso a una cuenta. Por otro lado, la tenencia de smartphones es mucho más alta. Los peruanos, per cápita, tienen más de un teléfono por persona, lo que pasa es que la distribución no es homogénea, pero en el 70% de los hogares en el Perú hay un smartphone.

Todavía hay barreras, por supuesto. Hay lugares donde tienes peor infraestructura y ese es un elemento fundamental para la digitalización. Si no tengo internet, datos, señal en mi zona, no voy a poder hacer uso de la banca digital y ese es un trabajo muy importante de reducir barreras y no sólo es en el Perú, sino en América Latina.

-¿Cómo ven los bancos ahora a las Fintech y cómo ha sido la colaboración e integración de estas en la industria financiera de el Perú?

En un primer momento las Fintech parecían como una amenaza, pero los bancos se han ido adaptando también y entendiendo mejor que la verdadera fortaleza está en ampliarse a lugares donde los bancos no van a poder llegar y las Fintech sí. Las Fintech resuelven problemas muy específicos. El BCP está trabajando con varias de ellas.

-¿Cómo ves la banca de futuro y en qué va a influenciar la pandemia a los bancos y clientes?

El BCP, como todos los bancos, está en un proceso de cambios y digitalización muy importante y la pandemia ha acelerado eso. Tienen un foco muy grande en mejorar la experiencia de sus clientes y eso es similar en Yape.

En el caso de Yape, lo que buscamos es justamente tener una llegada distinta a otros segmentos de la población y creo que lo que falta por hacer aún es buscar hacer productos y servicios bancarios que se acerquen más a las personas de la base de la pirámide.

En América Latina y en el Perú la manera de acercarse a la base de la pirámide siempre ha sido con el ángulo de las microfinanzas; hoy, la tecnología, la tenencia de smartphones, permite llegar a las personas y servir de otra manera, pero eso exige diseñar soluciones que se entiendan y que eduquen financieramente, creo que en Yape hay una tremenda oportunidad para hacer eso.

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