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La SEPA cambió la forma de hacer transferencias, cobros y pagos con tarjeta

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La nueva ‘Zona Única de Pagos en Euros’ (SEPA, por sus siglas en inglés) afecta a ciudadanos, empresas y administración pública. Sin embargo, no todos se han adaptado a tiempo para las novedades que entran en vigor.

La Unión Europea comenzó una nueva etapa. Después de que en el año 2002 entrara en circulación el euro, y con él, la posibilidad de realizar pagos en efectivo en la mayoría de los países comunitarios, la entrada en vigor de la SEPA es un paso más en la integración europea.

Ahora llega el momento de que más de 500 millones de personas y unos 20 millones de compañías y administraciones públicas puedan hacer y recibir pagos en euros en las mismas condiciones.

En la práctica, esta “Zona Única de Pagos” va a provocar cambios en cuentas corrientes, tarjetas y operaciones, pero también va a traer consigo beneficios para los usuarios de banca, ya que algunas  transferencias serán más baratas y habrá mayor seguridad.

El nuevo sistema no supone una revolución, pero sí es necesario estar preparado para aplicarlo.

Desde ahora, habrá novedades en materia de transferencias y de adeudos domiciliados. Incluso, cambiaron los números de cuentas corrientes, en las que se sustituye el llamado código CCC (Código Cuenta Cliente) por el código IBAN (Código Internacional de Cuenta Bancaria).

Según los últimos datos que manejaba el Banco de España, correspondientes al mes de diciembre:

– El 100% de los cajeros, el 97% de los terminales de punto de venta y el 94% de las tarjetas en circulación ya habían realizado su migración al nuevo sistema el pasado mes de septiembre. Según informaron desde el Banco de España, 2013 se cerró con todo preparado.

– En el caso de las transferencias, el 70,4% estaban adaptadas el pasado mes de diciembre, por encima de la media europea que se situó en el 64,1%.

– Los datos relacionados con los adeudos domiciliados seguían siendo muy bajos a finales de 2013: sólo el 4,40% habían migrado a la SEPA en España, frente al 26% de la UE.