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Banca electronica en el telefono movil para los mas pobres de Africa

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SOWETO (SUDÁFRICA).- Después de haber guardado su dinero debajo del colchón durante años, ahora Jeremiah Mpanza lo puede trasferir a su novia, que vive en el corazón de la Sudáfrica rural, con un simple movimiento de su dedo pulgar. ¿El secreto? Un sencillo y humilde teléfono móvil.

Un comercial de la banca Wizzit da explicaciones con un m?vil a un posible cliente en el suburbio de Soweto (Foto: REUTERS)
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Un comercial de la banca Wizzit da explicaciones con un móvil a un posible cliente en el suburbio de Soweto (Foto: REUTERS)

La telefonía celular ya ha revolucionado las comunicaciones en el continente más pobre del mundo, y los terminales han logrado llegar a las manos de personas de escasos recursos y aisladas, que nunca antes habían hecho una simple llamada.

Ahora, los móviles funcionan como un auténtico banco en el bolsillo. Proporcionan cuentas bancarias virtuales para aquellos ciudadanos excluidos del circuito financiero oficial, debido sus tasas exorbitantes y a la carencia de una red de sucursales fuera de los distritos adinerados de las grandes ciudades, habitados sobre todo por blancos.

“Yo solía tener mi dinero metido debajo del colchón”, afirma Mpanza, un trabajador del suburbio de Soweto. “La mayoría de los bancos exigen un montón de papeleo, pero ahora todo lo que necesitas es un teléfono móvil“.

Un banco por SMS

Este ‘banco móvil’ ha demostrado ser un éxito para personas como Mpanza, que viven y trabajan en zonas rurales aisladas y en aldeas de Sudáfrica, y puede que solución se extienda por toda África.

Los titulares de las cuentas usan mensajes de texto SMS para pagar sus productos, transferir dinero a amigos y familia o para cargar el crédito de su propio móvil. Los patronos pueden pagar los salarios directamente en las cuentas de los teléfonos y los clientes pueden hacer efectivo su dinero en las oficinas de correos o en algunas sucursales bancarias.

Es barato, es fácil y no intimida“, comenta Jenny Hoffmann, directora de MTN Banking, que lanzó el servicio a comienzos de año. “Si vives en una colina en el África rural no tienes que irte hasta el pueblo para realizar un pago“.

Pantalla del sitio 'web' del banco MTN.
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Pantalla del sitio ‘web’ del banco MTN.

Burocracia engorrosa

La generalización de los servicios bancarios son considerados cruciales para potenciar el crecimiento en la economía mas grande de África, y reducir así la enorme brecha entre los ricos (blancos, sobre todo) y los negros pobres. No obstante, los bancos se vuelven a menudo inaccesibles para quienes ganan poco debido a sus altas tasas y la gran cantidad de papeleo que implica abrir una sencilla cuenta.

Una encuesta elaborada hace dos años estimaba que sólo la mitad de los sudafricanos adultos era titular de una cuenta bancaria, y además la tercera parte de aquellos que no tenían cuenta disponían de un teléfono móvil. “Puede que la gente no tenga zapatos, pero tiene móvil”, afirma Brian Richardson, presidente de Wizzit, un pequeño negocio pionero en banca móvil en la República Surafricana. “Podemos transformar en un banco ese teléfono que guardan en el bolsillo“.

Oportunidad de desarrollo

FinMark, una ONG británica que analiza las formas en que los mercados financieros pueden ayudar a los ciudadanos pobres, estima que al menos la mitad de las cuentas bancarias en Sudáfrica será administrada a través de móviles en cinco años. Esta ONG cree que la nueva tecnología tendrá una gran demanda por parte de personas con bajo nivel adquisitivo.

Otros bancos ya han espabilado al ver un suculento negocio. Absa, Standard Bank, Nedbank y FNB se agruparon el año pasado para lanzar este tipo de cuentas, llamadas ‘Mzansi’, para personas con bajo nivel adquisitivo, y están a punto de abrir sucursales en algunos municipios.

Sin embargo, algunos analistas dicen que los bancos dominantes no han hecho lo suficiente para desarrollar servicios para los pobres y que ante las presiones del Gobierno sólo hay declaraciones de buena voluntad.

Coste, transporte, ausencia de Red

El coste es un impedimento“, dice el director ejecutivo de Finmark, Mark Napier. “Si la gente tiene que viajar 40 minutos y pagar 20 rand (3 dólares) por un taxi para ir a su banco, ni siquiera consideran pagar por una operación bancaria“.

Además, las transacciones bancarias ‘on line’ no son una opción para la mayoría, en un continente donde el acceso a Internet es muy minoritario.

Por su parte, Hoffmann, de MTN Banking, asegura que antes de abrir una cuenta convencional, tiene más sentido para los pobres de las áreas rurales conservar sus ahorros en sus casas, a pesar del riesgo que conlleva dado los altísimos índices criminales de Sudáfrica. ¿Conseguirá la banca de bolsillo llegar a ser una alternativa?