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Revisitando la nube

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Por: Heidy Bauer, Directora de Servicios Data Center y Cloud Chile

Nadie pone en duda la magnitud, profundidad y rapidez de los procesos de cambio que caracterizan esta época. En los medios masivos se habla a diario de “transformación digital”, y de manera más amplia, de la “cuarta revolución industrial”. Esto, debido a que el uso de las nuevas tecnologías (internet de las cosas, robótica, inteligencia artificial, nanotecnología, manipulación genética y energías renovables) tanto en los procesos productivos como en el consumo tradicional está transformando radicalmente la manera en que vivimos.

A esta altura, puedes ser hasta una obviedad el decir, que una de las tecnologías clave que facilita este ritmo acelerado es el cloud computing, ya que permite disponer de manera flexible, escalable y eficiente recursos computacionales que son necesarios para las tecnologías mencionadas.

Se puede decir también, que Cloud ya no es una tecnología del futuro, sino un  tema zanjado, por lo que es válido plantearse las siguientes interrogantes: ¿Por qué deberíamos hablar todavía de cloud el año 2017? ¿No es una materia ya aprobada? La respuesta sencilla es no.

Primero, se debe considerar el contexto actual chileno. Por ejemplo, si revisamos el estudio “Chile 4.0: Cloud Computing y el futuro de la productividad” [1], hecho en conjunto entre Fundación Chile y Microsoft, se puede observar que en la realidad nacional hay un gran espacio para mejorar, tanto a nivel de cobertura como de profundidad en el uso de esta tecnología. El estudio indica diversas causas posibles de este fenómeno, pero la idea más acertada es que aún no se ha podido dar fuerza a las reales ventajas del cloud computing, y cómo hacer que estas ventajas trabajen en su favor. ¡Sobra decir que ayuda contar con socios tecnológicos que apoyen en este camino!

Además se debe considerar que el énfasis en el cloud computing ha cambiado,  la industria se está moviendo hacia múltiples modelos, que van más allá del cloud híbrido y de IaaS. Las ofertas de PaaS han madurado y entregan mejores posibilidades de agilidad y eficiencia en el uso de los recursos. El consumo de múltiples ambientes de cloud y la interacción con la infraestructura legada complican la gestión de los recursos en un nivel agregado, y las iniciativas de desarrollo ágil han empujado el uso de nuevas herramientas, como los containers, las bases de datos no relacionales distribuidas y la popularización de arquitecturas de aplicaciones como microservicios.

Con estos antecedentes, bien nos podemos preguntar, ¿qué características debería tener una oferta moderna de Cloud Empresarial en nuestra región? Ante esta pregunta, la respuesta debe incluir a lo menos:

  • Flexibilidad: el servicio debe adaptarse a las necesidades reales de los clientes. ¿Necesita una máquina con requerimientos específicos de recursos, protección de datos y conectividad? ¡No hay problema!
  • Autogestión o servicios administrados: debería entregar a los clientes la posibilidad de incluir la administración de las distintas capas como parte del servicio.
  • No sólo IaaS genérico: hay que ir más allá y no seguir hablando de máquinas virtuales, sino de servicios.
  • Protección de datos y seguridad: la plataforma Cloud debe seguir las mejores prácticas de la industria, por ejemplo contar con centros de datos y servicios asociados que tengan las certificaciones en seguridad y confiabilidad más importantes de la industria.

Podemos repetir entonces la pregunta, ¿es cloud una materia aprobada? ¿Basta con los atributos anteriores para poder hablar de Cloud Empresarial? A nuestro juicio faltan todavía algunos puntos que enfatizar, para que las empresas realmente puedan percibir sus ventajas:

  • Integración y portafolio amplio de servicios: una verdadera oferta de Cloud Empresarial debe poder extenderse; por un lado a las ofertas de cloud público de hiperescala, entregando una oferta de Multicloud coherente y, por el otro lado, a las plataformas legadas.
  • Énfasis en la gestión de los procesos y recursos: contar con un equipo de servicios cuyo objetivo está focalizado en facilitar la vida de los clientes. ¿Cómo? Entregando y optimizando la plataforma, con un enfoque de mejora continua en los procesos, mejorando continuamente los KPI relevantes y  específicamente, dando un énfasis en la gestión eficiente de los recursos, ayudando así a controlar los costos, manteniendo un correcto trade-off entre agilidad y control.

De esta manera, es la conjunción de estas características la que realmente conforma un servicio de Cloud Empresarial que permite a los usuarios obtener las ventajas que esta tecnología ha prometido desde sus inicios.