Tras participar en el primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA de la ONU en Ginebra, Loreto Bravo (UDD) advirtió sobre la creciente dependencia tecnológica frente a potencias como EE. UU. y China, planteando la urgencia de crear modelos regionales de respaldo.
La Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser únicamente un motor de eficiencia para convertirse en un pilar central de la soberanía digital y la seguridad geopolítica mundial. En un escenario marcado por la alta concentración del desarrollo tecnológico en Estados Unidos y China, la región latinoamericana enfrenta el desafío crítico de no quedar supeditada a las decisiones o eventuales restricciones de acceso impuestas por terceros países.
Así lo alertó Loreto Bravo, Directora del Instituto de Data Science de la Universidad del Desarrollo (UDD) y única representante chilena en el Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), tras participar en el primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA celebrado en Ginebra, Suiza.
La urgencia de contar con modelos de IA “de respaldo” en la región
Durante el encuentro multilateral —que reunió a autoridades gubernamentales, líderes del sector privado y la academia—, Bravo enfatizó la necesidad de que los países del Sur Global no limiten su estrategia a ser meros consumidores de modelos de frontera generados en el hemisferio norte.
“No podemos estar pensando en quitar acceso a algunos accesos. Quizás no desarrollemos sistemas de frontera de última generación, pero es fundamental tener un modelo de respaldo que nos mantenga en funcionamiento en el caso de que ocurra una contingencia externa” — Loreto Bravo, Directora del Instituto de Data Science UDD.
La especialista citó como antecedente las tensiones y ajustes de políticas de exportación tecnológica en mercados clave, lo que demuestra la fragilidad de las infraestructuras locales si dependen 100% de proveedores extranjeros. Proyectos regionales como Latam-GPT emergen como ejemplos clave de iniciativas que, aunque con parámetros o niveles de escala menores que las grandes plataformas globales, garantizan estándares de calidad y soberanía sobre los datos continentales.
Del uso básico a la transformación institucional y financiera
Para la industria bancaria, financiera y corporativa, la adopción de la Inteligencia Artificial ya no se limita a la automatización de consultas o tareas básicas. El verdadero valor —y el mayor riesgo— radica en la capacidad de las organizaciones para repensar sus procesos de negocio de manera integral.
Bravo destacó que el principal cuello de botella en Chile y Latinoamérica no es el acceso inicial a la tecnología, sino la velocidad de adopción, el aprendizaje institucional y el desarrollo de capacidades humanas.
Tres ejes estratégicos para reducir la brecha tecnológica en la región:
- Gobernanza y Propiedad de los Datos: Entender con qué información se entrenan los modelos y definir criterios claros sobre privacidad y resguardo de datos institucionales.
- Infraestructura y Modelos Locales: Invertir en capacidades de cómputo y arquitecturas propias o colaborativas a nivel sectorial que aseguren la continuidad de servicios críticos.
- Rediseño de Procesos y Captura de Valor: Transicionar de simples pruebas de concepto (PoC) hacia una reestructuración profunda de los modelos de operaciones y atención.
Perspectiva Futura: Evidencia científica para la toma de decisiones
El Panel Científico de la ONU, creado en 2025, presentó recientemente su primer informe científico y continuará evaluando el impacto de la IA en la sociedad, la economía y el medio ambiente, con próximas instancias multilaterales programadas en Nueva York y la entrega de un informe consolidado proyectado para 2027.
Para el ecosistema empresarial e institucional de la región, la consigna es clara: la aceleración en la adopción de Inteligencia Artificial debe ir acompañada de una estrategia de autonomía que proteja la continuidad del negocio y fomente el desarrollo local.
Fuente: DF