En el último año, una decena de empresas emergentes de origen peruano han anunciado de forma oficial su plan de expansión hacia el mercado chileno. Lejos de ver la frontera sur como un destino definitivo, los fundadores y líderes gremiales coinciden en que Chile se ha consolidado como el “laboratorio” ideal para testear, validar y perfeccionar modelos de negocio tecnológicos antes de escalar de forma masiva hacia el resto de América Latina.
La madurez digital, la estabilidad regulatoria y un consumidor altamente sofisticado y bancarizado son los tres pilares fundamentales que están movilizando esta corriente de emprendimiento e innovación.
Institucionalidad y madurez digital: ¿Por qué las startups eligen Chile?
Para Patricia Panizo, gerenta general de la Cámara Chileno Peruana de Comercio, Chile radica su atractivo principal en la solidez de su ecosistema emprendedor. Herramientas estatales de apoyo continuo y programas públicos de renombre internacional como Start-Up Chile, sumados a una red activa de incubadoras y universidades, configuran un ecosistema maduro y predecible.
“Funciona como el escenario ideal para validar modelos de negocio antes de expandirse por la región”, señala Panizo, destacando que el acceso constante a capital de financiamiento y la apertura del sector corporativo tradicional para adoptar soluciones B2B facilitan las alianzas estratégicas.
A diferencia de otros mercados donde las empresas deben invertir grandes esfuerzos en “evangelizar” al cliente sobre el uso de canales digitales, en Chile el ecosistema Fintech y de servicios ya cuenta con un terreno pavimentado. El usuario local ya está habituado a interactuar con plataformas complejas, lo que reduce las fricciones de adopción de nuevos productos de software.
Fintech y Legaltech a la vanguardia de la migración tecnológica
El desembarco peruano abarca diversas verticales tecnológicas, con especial fuerza en los sectores financiero, legal y de certificación:
- Fintech: Antonio Rolando, CEO de la fintech Kashio, explica que tras un riguroso proceso de decisión, optaron por Chile debido a su nivel de digitalización. “Para posicionar un producto, si el mercado no está maduro tienes que hacer mucho esfuerzo en evangelizar. Eso no lo tienes que hacer en Chile, porque el consumidor es más sofisticado, está más acostumbrado a las herramientas digitales”, afirma.
- Legaltech: Manuel de la Colina, CEO de Juztina, resalta la combinación idónea que ofrece el país entre sofisticación legal, apertura a la innovación y desarrollo del ecosistema tecnológico. De la Colina añade que la diferencia clave radica en cómo se adopta la tecnología: mientras que en Perú la adopción es sumamente práctica y directa, en Chile se percibe un enfoque más estructurado, con procesos de entrada más exigentes debido a la rigurosidad del usuario local.
- Certificación Tecnológica: Edgar Villegas, director de QA Certification, destaca que Chile cuenta con compañías que operan bajo los más altos estándares y certificaciones internacionales. Esto empuja a las empresas entrantes a elevar sus propios estándares de gestión y a acelerar la integración de herramientas digitales en los procesos empresariales.
- Minetech: La minería digital también ve beneficios. Melissa Amado, CEO de Genius Mining, enfatiza que su tecnología basada en Inteligencia Artificial aplicada a la optimización de la cadena de valor en faenas mineras obtiene en Chile un “sello de calidad global” debido a los niveles de exigencia de las mineras de clase mundial que operan en el país.
Las diferencias culturales y de mercado como oportunidad
A pesar de compartir el mismo idioma y de la cercanía geográfica, los expertos denotan claras diferencias operativas. Chile resalta por su infraestructura tecnológica, rápida digitalización y un marco institucional estable y predecible. En contraposición, Perú destaca por un mercado democráticamente más grande, con un alto potencial de crecimiento en sectores donde aún persisten brechas digitales significativas.
Esta asimetría convierte la complementariedad en una ventaja competitiva. Las startups peruanas logran robustecer sus productos en el exigente entorno chileno y, al mismo tiempo, generan sinergias, redes de contacto y alianzas estratégicas con clientes corporativos locales.
En definitiva, la migración de startups peruanas hacia Chile reafirma la posición de este último como el hub de validación tecnológica de Sudamérica, un trampolín indispensable para cualquier firma tecnológica con miras a convertirse en un actor regional global.
Fuente: El Mercurio