Por: Luis Medina
Gerente de Transformación Digital y Director del diplomado de Transformación Digital + IA en Grupo Digital Bank.
La Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una novedad tecnológica para convertirse en el motor de una transformación estructural que afecta a todos los sectores productivos. En una muy interesante entrevista en el programa “Espacios Vacíos” (ver la entrevista completa), Carolina Pérez, directora de empresas y experta IA, analizó cómo las organizaciones deben transitar desde pilotos aislados hacia una integración core que redefina el valor del capital humano y la gobernanza corporativa.
De “Proyecto IT” a “Estrategia Organizacional”
Para Carolina Pérez, el mayor error actual es ver la IA como una responsabilidad exclusiva del área de tecnología. La experta sostiene que la adopción exitosa requiere un cambio de visión: “La inteligencia artificial ya no se ve como un proyecto tecnológico, sino como un proceso organizacional. Tiene que ser parte de las conversaciones de la estrategia en los directorios”, afirma.
Esta visión transversal implica que el éxito no depende del algoritmo, sino de la capacidad de la empresa para alinear la tecnología con el propósito del negocio. Los proyectos que fracasan suelen carecer de indicadores claros (KPIs) o de una integración real con los sistemas centrales de la compañía.
Definición de Gobernanza de IA: Reglas para la Innovación
Uno de los mayores desafíos actuales es establecer un marco de control que no asfixie la innovación. Carolina Pérez define la Gobernanza de IA como un pilar innegociable para cualquier industria:
“La gobernanza es definir reglas, límites y fronteras. Es definir claramente principios y políticas que declaren qué es lo que se puede hacer con inteligencia artificial y qué es lo que no se puede hacer en la organización”.
Este marco no solo busca la eficiencia, sino también asegurar un uso ético y responsable que proteja la reputación y la operatividad de la empresa ante los riesgos de desinformación o mal uso de datos.
El Capital Humano y el concepto de “Copiloto”
La discusión sobre el reemplazo de trabajadores por máquinas está siendo superada por un concepto más productivo: el rediseño de roles. La experta es enfática al definir el lugar del talento humano en esta era: “El error ha sido centrar la discusión en el reemplazo de las personas, cuando la discusión debería estar focalizada en el rediseño de los roles”.
Bajo esta premisa, surge la figura de la IA como un asistente estratégico:
- La IA como Copiloto: Ayuda a ser más creativo, productivo y a tomar mejores decisiones.
- El Humano como Piloto: Aporta el juicio, el criterio, el pensamiento crítico y la anticipación de problemas.
Para lograr esta simbiosis, las empresas deben invertir en el desarrollo de talento. “No sacamos nada con tener modelos importantes sin acompañarlos del desarrollo de talento.”
Ética y Liderazgo: El desafío del “Mindset”
La ética en la IA, es intrínsecamente humana. Los límites deben ser establecidos tanto por regulaciones internacionales como por el comportamiento del ser humano ante estas herramientas. En este contexto, el rol del líder se transforma: el líder más valorado hoy no es el que tiene todas las respuestas, sino el que fomenta el aprendizaje continuo y la experimentación.
“No hay transformación organizacional sin confianza”, concluye Carolina Pérez. El desafío para las industrias este año es derribar el miedo a través de la capacitación práctica, permitiendo que los colaboradores vean en la IA un aliado para potenciar su conocimiento y no una amenaza a su posición.