La industria de la adquirencia vive una transformación sin precedentes. Mientras la banca tradicional consolida su entrada al ecosistema, los procesadores no bancarios apuestan por el software y los servicios complementarios para diferenciarse de la oferta tradicional.
Un mercado en expansión
El ecosistema de pagos en Chile ha experimentado un crecimiento exponencial. Desde 2016, la cantidad de comercios que aceptan tarjetas se ha sextuplicado, y hoy el 72% del consumo de los hogares se liquida a través de estos instrumentos. En este escenario, la histórica hegemonía de Transbank se enfrenta a un desafío dual: la irrupción de grandes actores bancarios y el avance tecnológico de las Fintech.
La arremetida de la banca en la adquirencia
El último año marcó un hito con la entrada directa de instituciones financieras al negocio. Banco de Chile lanzó su propia red, Banchile Pagos, mientras que Itaú concretó la adquisición de Klap, una de las operaciones más relevantes del sector.
Esta “arremetida bancaria” aprovecha la ventaja competitiva de poseer una base de clientes consolidada y la capacidad de empaquetar servicios financieros tradicionales con soluciones de pago, forzando a los competidores no bancarios a redefinir su propuesta de valor.
¿Qué pasa con Transbank?
Tras la implementación del “modelo de cuatro partes” en 2020, Transbank ha visto reducir su participación de mercado a un rango de entre el 40% y 45% del volumen transaccional. Sumado a esto, las disputas judiciales por la autorregulación de tarifas y el reciente fallo de la Corte Suprema han configurado un panorama complejo para el actor histórico, mientras sus competidores ganan terreno en el segmento presencial y digital.
El cambio de foco: No solo “máquinas”, sino soluciones de negocio
Para los procesadores independientes, el dispositivo físico (POS) ha pasado a ser un “commodity”. El verdadero valor agregado se encuentra ahora en el software y la integración de servicios.
1. Omnicanalidad y fiabilidad (Kushki)
Carlos Molineiro, country manager de Kushki, destaca que el precio ya no es el único factor determinante. La fiabilidad del sistema, la rapidez en el abono de los pagos y, sobre todo, ofrecer una verdadera experiencia omnicanal, son los pilares para atraer a los comercios que buscan eficiencia operativa diaria.
2. Software de gestión y ecosistema digital (SumUp y Haulmer)
- SumUp: Bajo la dirección de Sebastián Avilés, la compañía ha evolucionado hacia un ecosistema completo que incluye inventarios, registros de ventas y soluciones para verticales específicas como gastronomía. La reciente adquisición de Fpay refuerza su estrategia de servicios financieros complementarios.
- Haulmer: Para Enrique Álvarez, cofundador de la firma, lo que el cliente valora hoy es el software. Sus terminales ya no solo procesan pagos, sino que gestionan el día a día del negocio, permitiendo a los comercios escalar sus operaciones con herramientas digitales integradas.
Conclusión: El futuro de la competencia es el valor agregado
El mercado de pagos en Chile está dejando de ser una competencia de tarifas para convertirse en una competencia de servicios. Los ganadores de esta nueva etapa serán aquellos que logren simplificar la operación de los comercios, ofreciendo algo más que una simple transacción: una plataforma integral de crecimiento.