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Una agencia bancaria en la tienda de la esquina

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Fuente: www.elperiodico.com.gt

La banca nacional se expande en las áreas urbanas y rurales del país a través de agencias instaladas en pequeños comercios que ofrecen servicios financieros.

¿Quién iba a imaginar que una farmacia, una ferretería, una librería o cualquier otro negocio comercial algún día podrían prestar muchos de los servicios financieros que, por décadas, han sido exclusividad de una agencia bancaria?

Nunca me lo imaginé, pero ahora estoy feliz porque, no sólo puedo ayudar a mucha gente, sino que también mi negocio gana clientes; estoy contenta”. Así describió Irma Medrano, propietaria de la Librería J&M, su nueva función de banquera. Medrano tiene su negocio en Jalpatagua, Jutiapa. Su librería se ha convertido en un agente del Banco G&T Continental, que presta una variedad de servicios como recepción de pagos (teléfono, agua y energía eléctrica), remesas familiares y cheques, así como depósitos.

Las alianzas se llevan a cabo con negocios altamente reconocidos y de confianza dentro de las comunidades, como ferreterías, farmacias, abarroterías, misceláneas y gasolineras, entre otros.

DESCENTRALIZANDO LA BANCA

El pionero de los “agentes bancarios” es G&T Continental. Hizo las primeras alianzas con comercios en 2001, utilizando el fax como medio de comunicación, pero sin darle mayor impulso de marketing, pues los servicios prestados desde dichos establecimientos se limitaban al pago de remesas que residentes en EE.UU. enviaban a sus familiares en el país.

No hacíamos ruido para no alertar a la competencia”, confesó Herbert Hernández, gerente de Banca de Desarrollo de G&T. Apartir del 10 de enero pasado, inició una vigorosa expansión mediante alianzas con sus agentes. El banco G&T ya tiene una red de 715 agentes en todo el país, lo cual le ha permitido ganar mercado y, a la vez, descongestionar parcialmente sus agencias. La meta del banco para este año es crecer hasta una red de 2 mil agentes. En general, por medio de estos minibancos, los pequeños negocios prestan servicios financieros básicos en regiones o poblados distantes de una agencia tradicional.

También se amplió el portafolio de servicios, aunque las remesas familiares siguen siendo su prestación “estrella”. Por medio de estos agentes, en 2007 el banco pagó más de US$75 millones en remesas, con lo cual salieron beneficiadas cerca de 400 mil personas, explicó Hernández. El único requisito que un negocio debe cumplir para convertirse en agente es contar con un computador y que haya señal telefónica celular, además de ser un establecimiento bien posicionado, reconocido en su comunidad y que cumpla con todos los requisitos de ley, como estar al día en el pago de impuestos y tener cuenta con el banco. Por norma, sólo tienen autorizadas operaciones de US$400. A cambio, el agente recibe una comisión que oscila entre US$0.27 y US$0.82, según el tipo de transacción. Al final del día, el banco acredita a una cuenta de sus agentes, el monto de las transacciones realizadas, más la comisión respectiva.

La inversión que ha hecho el banco por cada agente suma unos US$1 mil 300. A aquellos que no cuentan con un computador, el banco se los provee, además de brindarles un programa de capacitación para operar el sistema. Pero las alianzas no sólo permiten ganar mercado a bancos y comerciantes. Otra de las ventajas es que estos establecimientos se convierten en agentes de crédito, con lo que los niveles de acceso al sistema financiero crecen a un ritmo importante.

INDUSTRIAL NO SE QUEDA ATRÁS

El Banco Industrial (BI) también entró al ruedo con este tipo de servicios en negocios distantes de sus agencias tradicionales. En vez de agentes bancarios, los bautizó como “puntos de servicio BI”.

Aunque los servicios no difieren demasiado respecto de los que presta G&T, su tecnología es distinta. En vez de un computador, los puntos BI utilizan POS (points of sale), conectados a la red de la institución. La estrategia de expansión de BI también es fuerte, pese a que el concepto como tal arrancó en 2005. El banco logró una alianza con la cadena de Farmacias de La Comunidad, que posee más de 300 locales en todo el país, pero su fortaleza está en la red de pequeños negocios comerciales bien posicionados en poblaciones distantes.