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Monedas para pagar ‘on line’

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Permiten abonar en metálico en las tiendas puntocom, gracias a 110.000 puntos que canjean billetes y calderilla por códigos PIN. Así seNació para pagar productos nativos de internet como juegos, apuestas ‘on line’ y descargas, cuyos altos márgenes facilitan las comisiones, la propia y la que va al quiosco, estanco o súper que venden el código PIN. Ahora se han diversificado a viajes y bienes tangibles con ‘Cash-Ticket’. En este caso el cliente paga dos euros por código PIN de 150 euros.

Comprar en internet como quien va a la panadería, con billetes y monedas como único medio de pago, sin dinero de plástico de ningún tipo y sin tener que darle a nadie nuestros datos bancarios. Eso es lo que viene proponiendo desde hace 10 años la multinacional austríaca Paysafecard, presente en España desde el 2006. Paysafecard se encarga de convertir el efectivo, el dinero contante y sonante que llevamos encima, en dinero virtual, con el que pagar al comerciante on line: «De nuestros clientes sabemos bien poco: sabemos qué código PIN se le ha entregado en el estanco, quiosco o supermercado a cambio de una entrega de dinero en metálico; sabemos el importe de esa entrega de dinero; y sabemos en qué tienda de internet se gasta ese dinero. No sabemos nada más», dice María González, gerente de la filial española.

Firmas como PayPal (en manos de eBay, gigante de las subastas en la red) ya prometían poder pagar en tiendas on line con el dinero –como quien dice– que llevamos en la cartera, «pero esos monederos deben estar vinculados a una tarjeta o cuenta bancaria». Paysafecard, que vende sus códigos PIN en 110.000 puntos en toda España (70.000 son cabinas telefónicas: echas monedas y recibes un SMS con el código), evita esas ataduras. Así se reducen a cero las probabilidades de sufrir un fraude o de que se filtren nuestros datos privados en el ciberespacio, temores que frustran muchas compras en internet. En cambio, si queremos hacer una compra on line en caliente, sobre la marcha, y no tenemos códigos PIN a mano o es insuficiente el saldo que nos ha sobrado de una anterior transacción en internet, deberemos salir a la calle a buscar el estanco, quiosco o tienda más cercanos (una información que se consigue en la página web de Paysafecard) que emitan estos medios de pagos cifrados en un número PIN. Si es un domingo, habrá que poner los pies en una tienda de conveniencia o una gasolinera. El límite por compra on line está en los 1.000 euros, para así evitar el blanqueo de dinero. En el 2009, Paysafecard facilitó 25 millones de transacciones en Europa (también está en Argentina y México, y este año entrará en Estados Unidos), el 66% más.

Dice María González que hay mercado. Por el miedo de muchos internautas. Porque son legión quienes cancelan el proceso de compra cuando llegan al paso en que deben dar sus datos bancarios. A algunos les sobreviene el temor a dar los datos de su tarjeta. Otros no saben autentificar que son los auténticos propietarios de la tarjeta. «El 70% se echan para atrás cuando hay que poner el número de la tarjeta». Además, solo el 30% de los europeos tienen tarjeta de crédito, el medio más habitual para hacer compras on line y preferido por muchos porque da garantías de reintegros en caso de fraude o incumplimiento. Muchos jóvenes, un grupo de edad entusiasta de la compra en la red, no tienen tarjeta de crédito. «En Alemania no está permitido hacer compras on line con tarjeta de débito, pero es que allí ya son por naturaleza muy cautos: un 52% no quiere dar datos bancarios al hacer sus compras en internet».

Según González, las firmas que venden en internet creen en este modelo porque ganan clientela –«con nuestro sistema las ventas suben de media un 30%»– y ahuyentan el uso fraudulento que hacen algunos propietarios de tarjeta de crédito (el engaño no solo proviene de la tienda on line o de terceros que se apoderan de los datos bancarios), que se las ingenian para simular un fraude tras haber recibido –en un lugar público, cerca de una dirección de la que no son titulares– el bien.

Fuente:elperiodico.com