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Modelos aditivos vs. Modelos transformacionales

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movilybanca.afi.es: Desde la óptica de la bancarización, se puede distinguir entre modelos aditivos y modelos transformacionales de Servicios. Desde la óptica de la bancarización, se puede distinguir entre modelos aditivos y modelos transformacionales de Servicios Financieros Móviles (SFM). Los primeros se definen como aquéllos que están dirigidos principalmente a clientes de banca, para los que el canal móvil se suma a la oferta de distribución de servicios financieros de su entidad (oficinas, cajeros, Internet, etc.). En cambio, los modelos transformacionales buscan llegar a segmentos no bancarizados a través de una oferta de productos que cubren sus necesidades específicas.

La oferta aditiva de SFM está muy extendida en el conjunto de América Latina, y la mayor parte de los grandes bancos ya ofrece algunas funcionalidades de su banca electrónica a través del teléfono celular. En estos casos el despliegue de m-banking está ligado a objetivos de fidelización de clientes y mejora de la eficiencia, pero difícilmente atraerá por sí solo a población no bancarizada. De hecho, la experiencia europea y norteamericana no alienta las expectativas de una adopción masiva de este tipo de servicios en el corto plazo, puesto que las limitaciones técnicas, de coste y de usabilidad lo hacen menos atractivo que otros canales de distribución bancaria más convenientes (oficinas, cajeros automáticos, banca online).En cambio, el enfoque transformacional sí que puede facilitar la extensión del acceso a los servicios financieros. Los bajos niveles de bancarización en la región están relacionados con diversos factores que pueden verse mitigados en parte gracias al empleo de las tecnologías móviles:

  • Una gran dependencia del dinero en efectivo. Los cheques y los medios de pago electrónicos (a excepción de las tarjetas prepago) suelen ser empleados mayoritariamente por la población con ingresos medios o altos.

  • Limitado poder adquisitivo y alta dispersión geográfica de la población no bancarizada, que resultan en unos costes excesivamente elevados para hacer viable la oferta de servicios financieros a través de los canales de distribución bancaria tradicionales.

  • Desconfianza en el sistema financiero como consecuencia de las reiteradas crisis bancarias, que son más habituales en América Latina que en ninguna otra región del mundo.

  • Bajos niveles de alfabetización financiera, que exigen esfuerzos adicionales para transmitir las ventajas del acceso a productos financieros.

El resultado de este entorno es la proliferación de un mercado financiero informal, más ineficiente y con menores garantías que las que puede ofrecer el sistema bancario, pero más conveniente y con mayor capilaridad que cualquiera de las alternativas formales. Por ello, los modelos transformacionales ofrecen una gran oportunidad para que la población con bajos recursos acceda a servicios financieros a través de tecnologías móviles.