Inicio Noticias Mercados bilaterales: el caso de los servicios financieros en movilidad

Mercados bilaterales: el caso de los servicios financieros en movilidad

Compartir

mcommerce.gif

Movilybanca.afi.es: Recientemente he estado estudiando el concepto de mercados bilaterales (two sided markets, en inglés) porque creo tiene mucho que ver con el mercado de servicios financieros móviles que estamos analizando en este blog, y nos va a ayudar a entender mejor la economía que hay detrás.

Hablamos de mercados bilaterales cuando son negocios que tienen que atraer a dos tipos de clientes interdependientes entre sí y que, en general, se caracterizan por la existencia de una plataforma que habilita la interacción entre estos dos (aunque podrían ser más) ,consumidores finales. Para que se entienda mejor con un ejemplo, es muy paradigmático el caso de las tarjetas de crédito, en el que la plataforma (VISA, pongamos por caso), ofrece un servicio a compradores y tiendas que aceptan el pago mediante tarjeta. También, otro caso clásico es el de los locales de citas, donde necesariamente se debe satisfacer la demanda de dos tipos de consumidores distintos pero muy interdependientes. Hay otros ejemplos asociados a la tecnología como es el de la industria de los videojuegos, en el que la consola como plataforma debe atraer a tanto desarrolladores de juegos como a usuarios de la consola y compradores de esos juegos.

Lo importante del estudio de este tipo de mercados bilaterales es que las relaciones económicas y estratégicas entre los agentes involucrados en ellos son completamente distintas a las de un mercado tradicional de proveedor-intermediario-consumidor final. Para empezar, como se ha visto de estos ejemplos, hay algo que les caracteriza a todos ellos desde un punto de vista estratégico: en general se tiene que resolver siempre un problema del tipo de la gallina y el huevo. Está claro que sin uno de los lados del mercado el otro no puede existir y viceversa.

En el caso de la telefonía celular y los servicios financieros, el paralelismo creo que es evidente. Para empezar, el teléfono móvil es la plataforma que, por un lado, cuenta con la banca como cliente/proveedor para ofrecer servicios financieros, y en el otro lado del mercado, a los individuos, que son también clientes del operador celular, y que van a hacer uso de esos servicios financieros. Si la banca no genera esos servicios en movilidad entonces no habrá demanda, y si los usuarios finales no están dispuestos a hacer uso de ellos, la banca no los va a generar.

Las implicaciones del negocio en torno a la función estratégica y económica de las plataformas y en torno al precio, estructura de mercado, o la gestión de la ventaja competitiva provista, las dejaremos para otra entrada a medida que vayamos encontrando más similitudes entre esta teoría y la de la telefonía móvil aplicada a los servicios financieros.