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La revolución de la banca móvil y la utilización de medios de pago electrónico

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Se estima que en 2017 se habrá duplicado el número de personas que utilizan los teléfonos celulares para realizar transacciones bancarias.

Un reciente estudio de EY,  identificó las tendencias a nivel mundial relacionadas a la incidencia de los dispositivos móviles en el uso de medios de pago electrónicos en lo que se ha denominado la revolución de la banca móvil.

La revolución del dinero móvil puede ser vista en los 590 millones de propietarios de teléfonos móviles que utilizan sus dispositivos para transacciones bancarias hoy en día, un número que se espera se duplique para el año 2017.

 La tendencia es más notable en los países en desarrollo, donde millones de personas que carecen de cuentas bancarias y acceden por primera vez al sistema financiero, utilizan sus teléfonos celulares como billeteras electrónicas.

En 2001, sólo había un sistema de pago móvil en el mercado. En la actualidad, hay 150 en el uso diario y 90 más en desarrollo. La demanda de los consumidores para facilitar el acceso a su dinero a través de dispositivos móviles ha crecido de manera exponencial, impulsando también la tecnología que permite la utilización de productos y servicios de banca móvil. Los consumidores demandarán en breve que el dinero móvil sea aceptado en casi todas partes.

En algunos países, más personas realizan transacciones a través de dispositivos móviles de las que realizan en oficinas físicas; este número se espera se duplique entre el 2013 y 2017, impulsado por personas que acceden por primera vez al sistema financiero en países en desarrollo.

¿Cuáles son las características de las personas que impulsan la demanda por dinero móvil? El uso de dinero móvil es más popular entre individuos que tienen entre 18 y 29 años de edad. Estos se caracterizan por tener conocimientos tecnológicos, confianza en la seguridad y la comodidad de los dispositivos móviles. Utilizan el dinero electrónico para comprar, recibir ingresos y realizar operaciones bancarias. En general no tienen ingresos elevados y poseen un celular inteligente pero no una cuenta bancaria.

¿Qué está haciendo el sector bancario frente a los retos del mercado de dinero móvil? ¿Qué estrategias están surgiendo? y ¿Qué errores deben evitarse en un paisaje donde los competidores son empresas de telecomunicaciones y tecnología que hasta hace poco no tenían nada que ver con los servicios financieros?

La utilización de dispositivos móviles y desarrollos de software específicos implican que nuevas instituciones ingresen en el negocio bancario, al cual eran ajenos hasta hace poco tiempo. En ese contexto empresas de telecomunicaciones, firmas de tecnología e internet y comercios minoristas se sumaran a las instituciones financieras para el desarrollo del mercado de banca móvil.

Los bancos deben tomar la iniciativa mediante el aprovechamiento de sus ventajas incorporadas, como la infraestructura, la experiencia regulatoria y la confianza de los consumidores. Estas ventajas pueden ayudar a ofrecer precios competitivos, seguridad efectiva, productos fáciles de usar y un servicio diferencial.

El continuo crecimiento del dinero móvil depende también de los avances tecnológicos y las campañas de marketing que estimulen su uso. Adicionalmente, requiere un amplio acuerdo sobre las nuevas formas de regulación y el desarrollo de herramientas eficaces para responder a las preocupaciones sobre los problemas de seguridad de banca móvil.

El dinero móvil hace que sea más difícil para los reguladores identificar el remitente y el destinatario de un pago determinado, y aumenta la exposición de los consumidores a las vulnerabilidades adicionales en robos o fraudes de identidad.

La banca móvil parece ser el próximo gran desafío de la banca minorista. Durante los próximos años se espera que se convierta en algo tan rutinario como el uso actual de cajeros automáticos. Pero para que la experiencia sea exitosa los bancos deberán invertir en tecnología y establecer alianzas con el resto de los participantes. La recompensa puede ser muy grande teniendo en cuenta el bajo costo de las transacciones asociadas a dispositivos móviles.

Fuente: el observador.com.uy