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“La innovación no pide permiso”

Fuente: Revista Capital

Ramón Heredia, director ejecutivo de Digital Bank, plantea que Chile es un muy buen laboratorio para probar tecnología y escalarla en el mercado financiero, debido a la alta bancarización y a que es más pequeño en relación con Argentina, Brasil o México. Y agrega que, si bien no somos hoy el país con mayor desarrollo de fintech de Latinoamérica, sí estamos entre los números uno en calidad.

Según el último mapa interno Fintech, los últimos tres años han sido claves para el desarrollo de esta industria en Chile: de 30 fintech, el mercado creció a 80 este año, lo que refleja la potencia del ecosistema chileno. Así lo explica el director ejecutivo de Digital Bank Latam, Ramón Heredia, quien además es autor del libro La revolución digital y el futuro de los servicios financieros y acaba de lanzar en Colombia y Chile Ecosistemas digitales, la revolución de todas las industrias.

 Debido a su experiencia, ha visto cómo el desarrollo de la tecnología está llegando a uno de los sectores más tradicionales de la economía mundial: los bancos. De ahí que tenga una mirada global sobre los desafíos en Chile que se analizarán en el encuentro Santiago Capital Fintech, que se realizará entre el 20 y el 23 de noviembre y que tiene como objetivo “posicionar a Santiago como un polo que permita conectar personas”.

“Vendrán ejecutivos bancarios de Latinoamérica y de la industria financiera en general a mirar cómo es el sistema financiero chileno y el sistema de innovación digital del mercado nacional. Para ello, tendremos presentaciones de las 20 mejores fintech que están liderando el mercado y que son muy sólidas”, explica Heredia.

-¿En qué servicios están incursionando actualmente las fintech?

 -Las fintech son empresas tecnológicas que entregan servicios financieros sin tener diferencia con un banco. Los servicios financieros son muy diversos, algunos son servicios de pago como Khipu, por ejemplo, que está haciendo innovación en medios de pago digitales. Pero también tienen que ver con el financiamiento. Por ejemplo, Cumplo.cl o Red Capital son empresas que permiten hacer crowdfunding, que es financiamiento colectivo de facturas. Gracias a iniciativas como estas, se está desintermediando y dando un financiamiento alternativo al mundo financiero. Tenemos compañías de criptomonedas que se compran y venden en el mercado, soluciones de crédito, empresas de inversiones, etc.

 -Algunas fintech son complementarias a los bancos, pero otras son competencia.

 -Son competencia del banco porque aún a muchas empresas no les dan financiamiento en el banco o en el factoring porque no tienen el scoring correspondiente, y las fintech son alternativas que pueden entregar una tasa más baja o un análisis distinto al que hace el banco. Entonces, por un lado, tenemos startups y fintechs que son competencia de los bancos y, por otro lado, tenemos algunas que están aliadas con ellos para crear nuevo valor.

 Evolución

 -¿Cómo han evolucionado y cuáles han sido los cambios más importantes en esta industria?

-El fenómeno Fintech nació hace unos 7 a 8 años en Estados Unidos y Europa, guiadas por PayPal, que es uno de los más grandes del mundo que viene intermediando a los bancos. Pero en la medida que otras empresas se dieron cuenta de que utilizando tecnología podían conectar directamente a las personas, empezaron a probar distintos modelos de negocio. Comenzó tímidamente, pero ya es una marca importante y también permeó a Latinoamérica. Hoy existen comunidades fintech muy grandes en México, Brasil, Colombia y Argentina. Chile no está entre los números uno en cantidad, pero sí en la calidad. Dado el desarrollo del país, las fintech chilenas tienen un nivel más avanzado porque gran parte fueron formadas por ejecutivos que vienen de la industria financiera. Entonces, estamos viendo un fenómeno que partió poco a poco, pero que se ha venido consolidando y que está a la espera de modificaciones en la legislación. Muchas de estas empresas funcionan con las leyes actuales, pero otras están exigiendo modificaciones en las leyes de cada país.

 -¿Cuál es la razón que está detrás de estas modificaciones legales?

-Actualmente, la intermediación financiera por ley solo la pueden hacer los bancos y tiene una razón de ser: proteger los ahorros e inversiones de los clientes. Pero hoy, con toda la información que tienen las fintech, pueden empezar a entregar servicios financieros sin necesariamente tener una licencia bancaria. Mercado Libre en Argentina, el año pasado creó Mercado Crédito. En varios países, las mismas fintech están pidiendo ser reguladas. Ya salió una Ley Fintech en México para formalizar su operación y en Chile, el gobierno está estudiando una norma similar.

“Dado el desarrollo del país, las fintech chilenas tienen un nivel más avanzado porque gran parte fueron formadas por ejecutivos que vienen de la industria financiera”.

“Hoy, con toda la información que tienen las fintech, pueden empezar a entregar servicios financieros sin necesariamente tener una licencia bancaria”.

Las empresas fintech, todos aquellos negocios no tradicionales y apalancados en la tecnología que proveen o contribuyen a la adopción de nuevos servicios financieros, continúan su proceso de crecimiento, consolidación y expansión a lo largo de Latinoamérica. ¿Por qué? ¿Qué razones hay para que hoy existan 1.166 de estas plataformas operando en la región que se proyecta sigan creciendo a tasas de dos dígitos en los próximos años? Resulta evidente poder asegurar que las fintech cuentan actualmente con las condiciones propicias para seguir creciendo y consolidarse para hacerse un lugar en el mercado de capitales.

Las razones son varias. Por una parte, el 45% de los adultos de Latinoamérica todavía están excluidos de los servicios financieros formales al no contar con una cuenta bancaria; el 90% de las empresas de la región manifiestan que se enfrentan a una limitada oferta de crédito y altas tasas de interés por parte de los servicios financieros tradicionales; el usuario de la era digital es exigente y está dispuesto a adoptar nuevos o mejorados productos/servicios que le hagan la vida más fácil desde la comodidad de su computador o celular, tratándose inclusive de servicios financieros, y además, tanto emprendedores fintech como recursos de capital de riesgo siguen creciendo en forma exponencial.

Ahora bien, ¿qué deberían hacer los gobiernos y reguladores del mundo para hacer frente al desafío de la proliferación de plataformas de innovación financiera? De acuerdo con el comunicado conjunto que emitieron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial el pasado 11 de octubre en el marco de la Bali Fintech Agenda, el primero de los doce llamados realizados es: darles la bienvenida a estas empresas y aceptar su capacidad para potenciar la inclusión, competencia e innovación financiera. ¿Qué harán al respecto los gobiernos de Latinoamérica? ¿Tomarán atenta nota a la invitación que hace la Bali Fintech Agenda y los pasos que vienen dando los países desarrollados? Definitivamente, soy de los que pienso que es mejor no inventar la rueda y aprender de los que saben.