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La Caixa convierte los moviles en cajeros

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aecomo.org: La Caixa, la caja de ahorros más grande de España, lanza hoy una campaña que presenta un nuevo sistema mediante el cual sus clientes nunca más tendrán que esperar en las colas que se forman frente a los cajeros automáticos. En su lugar, sus usuarios tendrán a su alcance un cajero virtual donde podrán realizar, a través de un teléfono móvil de tercera generación (3G), las mismas operaciones que ofrece un cajero convencional, salvo la retirada de efectivo, por razones obvias.

La Caixa pretende que esta prestación tecnológica le ayude a conseguir nuevos clientes, algo que se ha convertido en la gran batalla que libra la banca.

Hasta hace aproximadamente un año, las cajas de ahorros podían conseguir dinero con relativa facilidad. Los tipos de interés bajos garantizaron a las entidades una gran liquidez que canalizaron en una economía doméstica en auge, sustentada por los constructores y los compradores de vivienda. Sin embargo, los buenos tiempos parecen haber terminado.

Se prevé que el incremento de las ventas de vivienda nueva -y los préstamos para financiarlas- se reduzca a la mitad en España este año, mientras la crisis subprime en Estados Unidos tampoco favorece la situación. Además, el repunte del paro en España está minando la confianza de consumidor.

La resistencia de las cajas ante esta situación dependerá, en parte, de su capacidad para ganar nuevos clientes y conseguir liquidez. De ahí que proliferen las estrategias para ganar esta competitiva batalla. Caja Madrid, la segunda caja de ahorros más grande de España, está sorteando apartamentos nuevos dentro de una promoción para atraer a clientes a una nueva cuenta de alta rentabilidad.

La Caixa, por su parte, espera que su innovación tecnológica le ayude a conquistar clientes, a los que ofrecerá, junto a la posibilidad de realizar operaciones bancarias convencionales, recargar móviles, ver vídeos YouTube o comprar entradas de teatro.

“Este es el tipo del modelo de convergencia del que los operadores de teléfono móvil han estado hablando durante años”, señala Nicolás Luca de Tena, el empresario que patentó la idea de usar la vídeollamada para acceder a servicios bancarios.

Según Luca de Tena, “España es el mercado perfecto para incorporar este sistema, dado el elevado índice de uso de cajeros y teléfonos móviles”. “De las 2.400 operaciones que se tramitan en cajero en España, más de la tercera parte no consiste en retirar dinero”, añade.

El producto saca partido de la fortaleza de La Caixa, al contar con una de las mayores redes de Europa de cajeros automáticos, al tiempo que explota la dependencia de los españoles al teléfono móvil.

Mientras España se queda atrás frente al resto de Europa occidental en el empleo de la banda ancha en los hogares, la penetración del uso del móvil, en el 112%, se encuentra entre los niveles más elevados del continente.

Pero lo que realmente importa a La Caixa es que alrededor del 90% de los móviles españoles estará equipado con la función de vídeollamada a finales del próximo año, según los fabricantes.

La Caixa ya representa aproximadamente el 80% del mercado bancario vinculado al móvil de España, lo que significa que muchos de sus clientes están acostumbrados a recibir mensajes al móvil (sms) informando sobre los movimientos de sus tarjetas de crédito. Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de estos clientes opera a través del móvil, principalmente porque los operadores de 3G suelen ser lentos.

El punto fuerte del servicio de vídeollamada, señala el jefe del proyecto, ha sido la simplificación de la comunicación con el banco.

Los clientes que llaman al servicio responden a una serie de opciones numeradas -igual que en un verdadero cajero- presionando las teclas correspondientes del teléfono.

El problema principal en este momento es coste: el precio de las vídeo-llamadas duplica el de las conversaciones convencionales.

El banco está en conversaciones con operadores de móviles para conseguir tarifas reducidas a cambio de garantizar un determinado volumen de tráfico. También planea costear parte del precio de la vídeollamada durante los primeros días de puesta en marcha del servicio.