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La banca del futuro

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Los bancos deben buscar nuevas estrategias para mantener su presencia de marca y hacer crecer la base de clientes mediante la innovación tecnológica.

Para resistir los costos de las regulaciones, los nuevos actores del sector financiero y clientes cada día menos leales, los bancos tienen que reinventar su negocio. Aunque la industria bancaria ha atravesado cambios significativos en los últimos 60 años, los bancos deben mirar más allá de las operaciones tradicionales  de la última década y reinventar un nuevo modelo de negocio con servicios de atención continua a clientes móviles, al mismo tiempo que reducir significativamente las estructuras de costos de las operaciones del momento.

Las nuevas exigencias del marco regulatorio son el mayor obstáculo a las necesidades de crecimiento; los reglamentos direccionan a los bancos hacia capital de mayor calidad y a absorber mayores pérdidas, como Basilea III que hará que las posiciones de riesgo de mercado requieran un costo de capital 3 veces mayor.

Competencia de nuevos jugadores; los grandes minoristas y empresas tecnológicas  con estructuras de  costo radicalmente menores y un sólido respaldo financiero, están tomando ventaja del “movimiento del dinero”, y ofreciendo “bank-in-a-box”. Compañías de gran renombre se encuentran ya tratando de entrar en el ecosistema financiero, lo que obligará a los bancos tradicionales a buscar nuevas estrategias para mantener su presencia de marca y hacer crecer la base de clientes del futuro. Pero quizá el mayor reto que se le presenta la Industria Bancaria es el conocimiento de su cliente.

Desde que los “baby boomers” están entrando a su jubilación, las instituciones financieras tienen que empezar a centrarse en las siguientes generaciones. El sector bancario siempre se ha ocupado de varios cambios generacionales, pero los representantes de la Generación Y (Gen-Y), nacidos a mediados de la década de 1980 y a finales de 1990, han dado lugar a una serie de desafíos. La Gen-Y es tan diferente de sus predecesoras que las instituciones financieras deben entender sus necesidades, con el fin de captar a sus miembros como sus futuros clientes.

“Estos jóvenes están en sus años 20 y acaban de entrar a la fuerza laboral. Son profesionales que han crecido con la tecnología y dependen de ella para realizar sus tareas del día a día. Armados con teléfonos celulares inteligentes, tabletas, computadoras portátiles y demás dispositivos, están conectados las 24 horas del día, 7 días a la semana; prefieren comunicarse a través de mensajes de correo electrónico y de texto en lugar de un contacto cara a cara. Las instituciones financieras tendrán que utilizar un enfoque muy diferente a los que hayan utilizado en el pasado”, mencionó Virginia Blázquez, directora regional del sector financiero para América Latina en Unisys.

Los posibles modelos de banca que las instituciones financieras adopten para atender las necesidades financieras de esta generación se engloban bajo la “Banca de la Nueva Generación” y están basados en una Banca Multicanal inteligente, perteneciente a un  Ecosistema Digital y Socialmente atractiva.

La Banca Multicanal inteligente consiste de un ecosistema cuyo centro es un nuevo concepto de sucursal bancaria, flexible y altamente automatizada y rodeada por canales digitales bajo una arquitectura integrada. Dentro de los canales digitales, la Banca móvil en teléfonos inteligentes y tabletas es el canal de mayor crecimiento. El Banco multicanal inteligente analiza continuamente a los clientes, colocándolos en segmentos cada vez más refinados. Las ofertas de productos son totalmente personalizadas según las necesidades y expectativas del cliente, adaptadas con precios especiales y capaces de hacer todo esto de forma dinámica con el fin de responder rápidamente a las necesidades cambiantes del mercado.

La Banca de la próxima generación es aquella que también involucra a sus clientes a través de las “redes sociales”, relacionándose con los mismos donde pasan la mayor parte de su tiempo y creando relaciones basadas en intereses personales. A través de medios sociales incrementan la intimidad con los mismos.

La segmentación de los clientes ya no solo se hará basada en sus saldos promedio o en una cuota de venta cruzada, sino en información recopilada sobre sus comportamientos, intereses, expectativas y sus preferencias.

Las propuestas de valor serán mucho más eficaces. Pero el enfoque no solo es a los servicios financieros tradicionales, también incluye servicios no financieros que se ofrezcan en la medida en que las instituciones financieras se asocien con otros minoristas y comerciantes no bancarios, para ofrecer productos a los consumidores en base a sus necesidades individuales.

No importa el estilo de “la Banca de la próxima generación” que se adopte, más y más clientes estarán demandando un servicio que debe ser entregado: Donde lo quiera, cuando lo quiera y como lo quiera.

 Fuente: addictware.com