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Innovación en los medios de pago

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Cosas interesantes están ocurriendo en un mercado que no se caracteriza por mostrar novedades. Hace un par de semanas la chilena Multicaja, dedicada al desarrollo de servicios transaccionales y pagos electrónicos firmó una alianza estratégica con PayPal, líder mundial de pagos en línea, que cuenta con más de 120 millones de clientes en 190 países. Con este compromiso, Chile se convierte en el tercer país de América Latina, tras México y Brasil, en que PayPal tiene presencia comercial.

La alianza implicará un enorme impulso al e-commerce chileno, ya que permitirá que los pequeños empresarios, profesionales y técnicos obtengan rápidamente y en forma segura los fondos de sus ventas en el exterior, permitiéndoles contar con el capital de trabajo necesario como para potenciar sus emprendimientos.

Experiencias de este tipo en otros países, muestran que la venta de servicios por este medio genera un rápido crecimiento de las empresas que lo usan, principalmente por la confianza y protección anti fraudes que otorgan en los compradores. Esto se logra porque la tarjeta PayPal actúa como una especie de “firewall” que permite al comprador adquirir bienes y servicios en línea sin revelar la información financiera asociada a su tarjeta de crédito o débito, como número, marca, país emisor, vigencia, ni códigos de seguridad, a los comercios en los que va a comprar.

En el mercado doméstico noticias de este tipo son relevantes porque no sólo otorgan el respaldo y know how de una empresa como PayPal, que opera con éxito en los mercados más exigentes del mundo, sino porque sus proyecciones en cuánto a innovación y competencia en los medios de pago en Chile. Sólo a modo de ejemplo, podría generarse una tarjeta similar a PayPal, para uso doméstico y en pesos, una especie de tarjeta de prepago, que otorgue certeza y confianza a los usuarios, y revolucione el comercio electrónico en el país. Chile tiene 10 millones de usuarios de internet, pero el comercio en línea es menos del 1% del PIB. Eso ocurre por la falta de competencia e innovación en el mercado y porque no se han creado los mecanismos para que la mayoría de los chilenos acceda a ellos.

Para lograr estos avances se requieren iniciativas como las referidas, pero también que la legislación y la regulación financiera y de los medios de pago, que lleva muchos años sin cambios relevantes en el país, se desprenda de su inercia y se modernice, para facilitar el crecimiento y el bienestar de los comercios de todos los tamaños y las personas de todos los sectores. Un marco normativo que permita que los beneficios del e-commerce lleguen a todos, y no se instalen como un privilegio de la élite, como ocurre hoy.

Fuente:DF.cl