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Firma digital cuesta arriba

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Firma DigitalLlegar hasta los equipos centrales de la firma digital en el Banco Central de Costa Rica (BCCR) es una odisea.

Primero hay que pasar dos puestos de vigilancia en compañía de un funcionario autorizado, luego ser escoltado por un vigilante hasta la bóveda y finalmente que otro empleado del banco marque la combinación.

En el interior hay un cajón dividido en dos recintos, cada uno con una puerta, paredes, piso y techo forrados internamente con cobre para evitar que la radiación del monitor sea detectada en alguna frecuencia radioeléctrica.

En un recinto está el denominado certificado raíz que es el corazón del sistema a cargo del Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micit). Está apagado por seguridad y solo se abre cuando están presentes tres de las cuatro personas que tienen las claves.

En el otro recinto están los servidores del Sistema Integrado de Pagos Electrónicos (Sinpe) para autorizar a 1.000 sucursales bancarias la entrega de la firma digital a los ciudadanos.

Sin embargo, llegar a la etapa de autorización requerirá de otra odisea, que incluirá la compra de las tarjetas inteligentes con el chip de la firma digital y autorizar a las sucursales de los bancos para que las entreguen. Carlos Melegatti, subgerente del BCCR, aseguró que en marzo próximo entregarán la primera firma digital y que para ello se habilitarán las oficinas centrales de los bancos locales.

Carlos Cascante, viceministro de Ciencia y Tecnología, dijo que arrancarán con 35 sucursales.

La compra de las tarjetas se realizará mediante una adquisición conjunta de varios bancos. Esto requerirá una autorización especial de la Contraloría General de la República. Pero hasta el pasado 18 de diciembre no se había realizado la solicitud, según indicó el órgano contralor.

$250.000 fue la inversión del Banco Central para instalar los sistemas de firma digital.

Tampoco se contempla en el cronograma de actividades la posibilidad de que algún proveedor apela la adjudicación.

Una salida alterna es que algunos bancos (como el Popular y el de Costa Rica) entreguen la firma digital a sus clientes de banca electrónica, usando los token o dispositivos que ya distribuyen para el resguardo de las claves.

Más pendientes

Tanto el BCCR y el Micit como la Secretaría Técnica de Gobierno Digital indicaron que actualmente hay más de 11 entidades que tienen aplicaciones donde los ciudadanos podrían utilizar la firma digital.

Sin embargo, esas instituciones están a la espera de “la materialización de la firma digital”.

Lo que falta es que la firma digital esté emitida para que con esto se desarrollen las aplicaciones”, dijo Alicia Avendaño, secretaria de Gobierno Digital.

El proyecto casi sufre un traspié mayor, pues las normas establecían que el Sinpe debía estar acreditado por Ente Costarricense de Acreditación, certificación que hubiese durado por lo menos unos seis meses en tramitarse. Solo así el Sinpe podía empezar a operar como autoridad certificadora y autorizar a los bancos a entregar las firmas.

La solución fue modificar el reglamento y darle un año de plazo al Sinpe para obtener la acreditación.
Mientras tanto solo deberá pedir un permiso, el Micit tendrá que verificar si ya está listo para arrancar y darle el visto bueno.

Sin embargo, la solicitud de esta autorización tampoco se ha presentado pues –según el mismo viceministro Cascante – el BCCR tenía pendientes los últimos ajustes al sistema. Además, hay que preparar a las entidades que entregarán las firmas. Estas deben tener las cámaras de fotografía y los sistemas para registrar las huellas dactilares de los ciudadanos que retiren la firma digital.

Fuente: elfinancierocr.com