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EU arresta a estafador que creo banco en Internet

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EstafaUn individuo acusado de estafar millones de dólares a través de un supuesto banco en internet, y que huyó a México con los fondos de sus clientes, fue detenido en Carolina del Sur, informó hoy la Fiscalía federal en Manhattan.

David Copeland Reed, de 38 años de edad, está acusado de conspirar para blanquear fondos y de realizar transacciones bancarias fraudulentas, entre otros cargos, y en caso de que fuera hallado culpable podría ser condenado a una pena máxima de 40 años de prisión.

La Fiscalía explicó que en marzo de 2001 Reed fundó OSGold, que presentaba como un banco” en internet para gestionar inversiones que respaldaba en parte con reservas de oro almacenados en un depósito ubicado supuestamente en un paraíso fiscal.

Los clientes interesados abrían cuentas con esa entidad y transferían los fondos, a través de intermediarios, a cuentas controladas por Reed y otros asociados, y cuyos balances podían revisar a través de internet.

En mayo de ese mismo año, Reed empezó a ofrecer a sus clientes la posibilidad de invertir en un nuevo programa llamado “OSOpps”, que supuestamente generaba una rentabilidad del 30% en tres meses o del 45% en un plazo de doce meses, y cuyos beneficios se incorporaban a las cuentas originales.

Reed aseguraba que esos altos rendimientos eran posible porque los fondos se negociaban en los mercados de divisas.

Las autoridades estadounidenses calculan que entre la creación de la empresa y el cese de sus operaciones, en junio de 2002, clientes en todo el mundo abrieron unas 66.000 cuentas y depositaron alrededor de 12,8 millones de dólares en tres cuentas bancarias controladas por Reed y sus socios.

Sin embargo, se ha constatado que en realidad nunca se realizaron tales inversiones y que los presuntos implicados en el fraude blanquearon los fondos a través de cuentas bancarias en EE.UU., México y Letonia, que luego retiraban en efectivo o con cheques.

Reed utilizó los fondos con fines personales y en negocios que tenía junto a otros socios en Cancún (México), mientras que manipulaban los datos del banco en internet para no despertar las sospechas de los inversores.

El plan fraudulento comenzó a descubrirse en marzo de 2002, cuando un cliente trató sin éxito de retirar alrededor de 10 millones de dólares de las cuentas que había abierto con esa empresa, lo que puso en alerta a otros clientes.

Reed y otros empleados respondieron a los clientes que los problemas para retirar los fondos se debían en parte a cuestiones técnicas que estaban tratando de resolver.