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¿Están preparadas las regiones para recibir emprendedores?

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startup_logoUn ecosistema acorde a la potencionalidad de cada emprendedor de alto crecimiento es lo que hace la diferencia a la hora de elegir un lugar para llevar a cabo un nuevo negocio.

Hace un mes el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitran anunció la reestructuración del programa Start Up Chile, para llevarlo a regiones, con la idea de ampliar su impacto económico en el país, y así poder aumentar el espectro de emprendedores de alto potencial de crecimiento.

En su diagnóstico, la mayoría de los emprendedores tras permanecer en Santiago durante seis meses, retorna a sus países de origen. Detalló que de 579 proyectos, 114 generaron emprendimientos en Chile (19,6%), mientras que 199 se desarrollan fuera del país (34,4%).

La idea del gobierno es lograr que la proporción de proyectos de Start Up Chile que se transforman en negocios en el país aumente y se reparta en el territorio. Pero ¿están preparadas las regiones para recibir a los emprendedores globales?

Desde la Región de Coquimbo, el emprendedor Cristián Morales, opina que aún falta por avanzar, pues se requiere el apoyo en redes. “Quienes se han instalado a vivir en la región han manifestado que el ecosistema presenta un desarrollo incipiente”, dice y precisa que una de las mayores deficiencias es la disponibilidad de capital humano, ya que “hay pocas carreras en el ámbito de las especialidades aplicadas”.

En cuanto a las oportunidades de financiamiento apunta a que no son iguales que en todo el país. “Las posibilidades de levantar capital privados son más limitadas, pese a que se han realizado esfuerzos para conectar la demanda local con estos fondos”, acota. Carolina Bascur, emprendedora de Aysén, afirma que a su región aún le falta, ya que “no existe un ecosistema tipo Start Up. Hay que pensar que solo el año pasado se logró conectar digitalmente a las localidades más importantes, no tenemos conectividad terrestre al norte de Chile, no hay ambiente universitario y no hay industrias. Pese a ello, afirma, se están haciendo los esfuerzos. “Se ha ido trabajando con instituciones de otras regiones, con las asociaciones gremiales, y con las instituciones que están presentes en nuestra región y que de forma incipiente están trabajando para nivelar la cancha”.

En cuanto a las oportunidades de financiamiento existentes para este tipo de emprendedores, precisa que “está la incubadora de negocios ‘Potencia Patagonia’ de Corfo, pero no hay nada que se enfoque en la atracción de talentos”.

Startup qUna visión más optimista es la de Guillermo Palma, de la Región del Maule, al afirmar que en su zona “existen capacidades instaladas, en cuanto a infraestructura, entorno para el emprendimiento, dado por las universidades y masa empresarial para vincularlos con desarrollo de iniciativas que sean aplicables a la realidad regional, pero con proyección internacional”.

La falencia, señala, está en el financiamiento, donde “solo existen las instancias formales de financiamiento, las mismas para todas las regiones. Los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional son una opción, pero se requiere del consenso de las autoridades para apoyar iniciativas de este tipo”.

Respecto de la infraestructura y redes en su región, dice que existe la red de emprendedores y la red de mentores.

Laura Alvarez, emprendedora de Magallanes, dice que en su región hay una serie de dificultades. “No hay acceso al financiamiento y la mayoría están obligados a hacer levantamiento de capital, eso significa hablar con inversionistas ángeles y tener fondos de inversión de riesgo, pero acá no los hay”. Precisa, además, que hay un tema de conectividad, acceso a redes y otros factores a tomar en cuenta “antes de regionalizar proyectos de alcance global. Tiene que ver con enfocarse en la vocación productiva de cada región. Es un trabajo más complejo que llegar y decir vamos a sortear Start Up en cada región”.

Desde Start Up Chile, Patricia Hansen, quien lidera el equipo de impacto social y el plan de regiones, afirma que uno de los problemas detectados es que todos los emprendedores de una zona hacen lo mismo. Cita como ejemplo Concepción, Región del Biobío, donde todas las universidades quieren tener Start Up o fomentar el emprendimiento. “Para ello hay fondos, pero el hecho de que todos lo hagan da para una sola incubadora. Existe competencia, pero enfocada hacia un mismo objetivo”, dice.

Hansen agrega que hay ecosistemas distintos para cada ciudad donde se emprende. Antofagasta, por ejemplo, tiene el potencial minero, pero falta impulsarlo desde el emprendimiento no tradicional, desde otra industria. “El desafío más grande que tiene es aprovechar la oferta minera y diversificar la oferta de emprendedores”, asegura.

Santiago, en tanto, cuenta con todo el potencial de una capital país, la industria, las universidades y la oferta laboral, lo que genera atractivo para emprendedores de alto impacto.

Fuente: La Tercera.