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El “rompe cabezas” de los gerentes de tecnología

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Según IDC se espera que durante este año 2015, las personas que trabajen con dispositivos móviles superen los 110 millones en América Latina. En el caso de Chile, el 27% de las empresas cuenta con más de la mitad de sus empleados trabajando mediante dispositivos móviles.

Dicho contexto suele poner en aprietos a las áreas de tecnología y sistemas de las empresas, las que, independiente de su tamaño, se encuentran con usuarios que utilizan aplicaciones que resuelven necesidades con menor costo y más rápidamente que las modificaciones que debiera realizar un departamento para toda la compañía.

Esto porque las empresas tienen un sistema que considera la compra de hardware, el uso de aplicaciones que se desarrollan en tiempos determinados y un área de TI que les da soporte. Mientras, los usuarios se enfrentan a un mundo de ágiles cambios con plataformas diversas; donde lo que requieran puede verse en cualquier dispositivo y a un pequeño precio.

Ante este panorama los jefes de las áreas de TI están empezando a cambiar el esquema de trabajo que poseen y se están visualizando como un tipo de empresa de servicios interna. Los gerentes, a su vez, tienden a pensar que quien pueda hacer una página web también puede crear una aplicación para la empresa, o que al adquirir un programa de gestión contable resuelve los problemas de gestión de la compañía.

Lo cierto es que si los gerentes quieren que su gente del área TI sea ágil debiera revisar si su empresa tiene procesos similares. La cultura y visión de una empresa no cambiará solamente por la tecnología, aún cuando ésta sea un aliciente.

La tecnología seguirá viéndose como gasto y no como inversión mientras sea más fácil llamar al contador y pedirle una cifra que lograr que las personas a cargo sean verdaderos usuarios avanzados de las herramientas TIC; si los informes y las cifras se quedan sobre los escritorios y nunca se usan para tomar decisiones o los ejecutivos se nieguen a capacitarse en herramientas TIC y el encargado de sistemas, sea visto como ‘el encargado de las PC’ y no como alguien crucial en la compañía.