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Deuda Consolidada: Cuneo se reune con Perez Yoma

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Cuneo se reúne con Pérez Yoma en arremetida del retail contra proyecto que consolida deudas de los chilenos.

El vicepresidente de Falabella participó hace dos semanas en una reunión con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma. Este viernes, otros altos ejecutivos del comercio se juntaron con José Antonio Viera-Gallo. El comercio decidió dar la batalla para impedir que los datos de sus buenos pagadores lleguen a la banca, sus competidores en el negocio del crédito. Para reforzar sus argumentos, ya encargaron estudios económicos y legales. El retail está en estado de alerta.

En el comercio calculan que el mercado en disputa es de 300 mil deudores. La información crediticia de los buenos pagadores es un secreto bien guardado, pero en riesgo. El Ministerio de Hacienda pretende consolidar en una misma base la información de todos los deudores de bancos y retailers, incluyendo a los clientes al día. La banca, dicen en el comercio, accederá con ello a información que no construyó. Y gratis.

El tema es de magnitud y puso en alerta al retail. Tanto que hasta los accionistas de los mayores actores del mercado decidieron involucrarse. Juan Cuneo, vicepresidente y uno de los principales accionistas de Falabella, visitó el viernes 8 de agosto La Moneda. Junto a Pablo Alcalde, gerente general de La Polar, y Peter Hill, presidente de la Cámara de Comercio de Santiago, visitaron al ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, para plantear sus reparos al proyecto deHacienda.

La presencia de Cuneo, uno de los motores de la expansión de Falabella en las últimas dos décadas y considerado por algunos uno de los precursores del retail en Chile, da una buena idea del peso que las grandes tiendas le asignan a la disputa con la banca, sector que desde hace varios años pide un proyecto de este tipo. Para el retail financiero –CMR, Presto y las tarjeta de Ripley, La Polar y Cencosud, principalmente- el proyecto, que implica entregar a un ente los datos de más de 8 millones de tarjetas, amenaza el corazón de su negocio. El retail cree que son 300 mil los clientes que la banca querría arrebatar. “Son deudores que el comercio ha ido desarrollando en el tiempo y que son buenos pagadores”, dice Claudio Ortiz, coordinador del Comité de Retail Financiero, un grupo formado por los grandes jugadores de este negocio – como Falabella, Cencosud, D&S, Ripley y La Polar– al alero de la Cámara de Comercio de Santiago y que se viene preparando hace más de un año para este debate.

El encuentro con Pérez Yoma fue solicitado por ese organismo. Como parte de la estrategia que definió el retail, Cuneo tendrá un activo rol en reuniones con las autoridades, coincidieron varias personas ligadas a los retailers, quienes señalaron que fue el empresario el que “se ofreció para tener una posición muy activa en este tema”. En Falabella, sin embargo, dicen que su papel será solo similar a la de otros consejeros de la Cámara de Comercio, como Lázaro Calderón o Laurence Golborne, sin mayor protagonismo.

En el Comité del Retail Financiero participan los gerentes del área financiera de las empresas más grandes, asesorados por Cristina Bitar, de Hill & Knowton; el abogado Gerardo Varela, de Cariola y Cía., y el socio de la consultora Virtus Partner, Gonzalo Larraguibel, quienes se reúnen periódicamente para analizar y definir la estrategia a seguir. Encargaron recientemente, por ejemplo, un estudio económico a la Universidad Católica y otro en derecho, para sustentar los argumentos que a futuro presentarán a los parlamentarios.

A La Moneda

Hasta hace dos semanas, el proyecto que nació en Hacienda no había llegado hasta la Secretaría General de la Presidencia, que dirige José Antonio Viera-Gallo, una aduana que debe cruzar antes de llegar al Congreso. Por eso los retailers no sólo se han reunido con Pérez Yoma. El viernes, Juan Benavides, gerente general de Falabella, Claudio Ortiz, y Sergio Hidalgo, vicepresidente corporativo de Ripley y hombre de confianza de Lázaro Calderón, uno de sus dueños, llegaron hasta La Moneda a reunirse con Viera-Gallo.

Seguramente, en esa reunión los ejecutivos del comercio repitieron los argumentos que antes Cuneo, Hill y Alcalde expusieron a Pérez Yoma, los que se pueden resumir en tres puntos: 1) no existe riesgo sistémico alguno bajo el actual modelo de endeudamiento vía retail, porque las grandes tiendas tienen recursos para responder en el hipotético caso de una cesación de pagos generalizada de los clientes; 2) el proyecto promueve un cambio legal que vulnera el derecho de propiedad sobre las bases de datos del retail, y 3) la consolidación de deudas vigentes y morosas pone en riesgo la privacidad de las personas.

Los bancos han sostenido que la falta de datos pone en riesgo el sistema y que Chile requiere un sistema consolidado de datos, como el que tienen otros países. A Ortiz le parece ingenuo ese predicamento: “Tenemos la convicción de que esto es una disputa comercial entre banca y comercio, más que un problema de política publica”, asegura.

Bancos y comercio analizan encargar un estudio conjunto

Los dos bandos en disputa están dispuestos a treguas. En reuniones entre bancos y retailers se ha discutido sobre un punto común: encargar un estudio a un tercero independiente -una universidad o una consultora-, que proponga un modelo para el organismo que desea crear el gobierno y que reunirá la información de los deudores chilenos. Para algunos en el comercio, un acuerdo será difícil: mientras la banca sostiene que es necesario evaluar mecanismos para resguardar la información, en el retail dicen que se requiere un análisis sistémico sobre la necesidad de contar con la información agregada. Pero no Rut a Rut, deudor a deudor, como aspiran los bancos.

En el comercio conceden que un punto central será la custodia de la información. Claudio Ortiz, del Comité de Retail Financiero, comenta, por ejemplo, que el gobierno del Reino Unido perdió los antecedentes de 4 millones de ciudadanos en un año y recuerda casos en Chile donde se han hackeado bases de datos. “El proyecto pone en riesgo la privacidad de las personas”, dice Ortiz.

Los elementos en disputa

Situación actual: cualquier tipo de deuda morosa –incluyendo aquellas del retail– es recogida por el Boletín Comercial y esa información vendida por empresas como Dicom. Los bancos comparten entre sí, además, las deudas vigentes al día de sus clientes. Las grandes tiendas, en cambio, manejan en forma confidencial su cartera de deudas vigentes.

Propuesta: que toda la deuda de las personas, es decir, la vigente y la morosa, ya sea contratada con los bancos, con el retail o cualquier otro agente que preste dinero, se consolide en un registro único. La entidad que se adjudique el manejo de ese registro venderá la información a empresas que lo pidan, como Dicom.

Privacidad: el proyecto dispone que esa información solo podrá hacerse pública con el consentimiento del deudor.

El Comité de Retail Financiero reúne hoy a los grandes actores del comercio. Además de los gerentes de las empresas, participan abogados, consultores y comunicadores.