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Desafíos de la banca

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Cuando todos esperábamos un discurso sobre la conveniencia o no de la emisión del billete de $100.000 o la insistencia de eliminar el 4×1.000, el presidente de la Junta Directiva de Asobancaria, sorprendió a todos los que asistimos a la 50ª Convención Bancaria con una cruda verdad: la banca tradicional está en peligro de extinción y no habrá que esperar otros cincuenta años para que pase. “Los banqueros convencionales tenemos los días contados, es imperativo ocuparnos del presente y el futuro en particular de la revolución del mercado digital”, dijo.

Para entender cómo avanza la economía digital en el país basta con ver los resultados del informe semestral de transacciones entregado por Superfinanciera en julio pasado. En el primer semestre de 2015 el sistema financiero colombiano realizó 2.026 millones de operaciones (monetarias y no monetarias) por un monto de $3.237,8 billones. En ese periodo, las oficinas realizaron 324 millones de operaciones, pero internet casi triplicó este número, con 863 millones de operaciones, los cajeros automáticos registraron 351 millones y los datáfonos 215 millones. En operaciones no monetarias internet barrió con 715 millones, mientras fue el canal para la realización de 148 millones de operaciones monetarias. En este rubro dominan los cajeros automáticos y las oficinas, con un empate técnico de 306 millones de operaciones, seguido de los datáfonos con 206 millones de operaciones monetarias.

En montos transados, las oficinas predominaron con $1,5 billones, seguidas por internet con $1 billón, de un total de $3,23 billones. Y aunque la telefonía móvil apenas registró $850.000 millones en montos transados y 62 millones de operaciones, es claro que su participación viene ascendiendo pues en tres años pasó de participar con 1% de las operaciones totales a 3,10%, en tanto que internet pasó de 31,66% a 42,62%. Estos comportamientos evidencian la pérdida de terreno de los cajeros automáticos, que pasaron de 21,34% a 17,36%, y las oficinas, de 24,25% a 16%.

¿Con Facebook, Google, Apple y Samsung, entre otros, detrás del mercado financiero acaso queda alguna duda del alto riesgo que corre la banca tradicional? Esos nuevos jugadores han logrado dar el salto hacia los pagos electrónicos después de ascender en la preferencia de sus usuarios de los nichos tradicionales, como la computación, la electrónica y los electrodomésticos, pero no son únicamente estas marcas las que compiten con la banca. Ahora irrumpen con gran energía las denominadas Fintech, firmas livianas, ágiles,  eficientes y menos reguladas, que asumen las tareas de intermediación de la banca.

El reto de la banca colombiana está en pensar como industria, en aplicar estrategias colaborativas, en lugar de seguirse viendo como competidores. Frente al avance de las Fintech hay que innovar y hay que hacerlo rápida y de manera eficiente, con soluciones que garanticen la oportunidad y la seguridad de las operaciones, especialmente las que se realicen desde los dispositivos móviles, porque está claro que este es el canal que está creciendo con mayor velocidad y además es el que promueve la inclusión financiera de poblaciones que no hoy no tienen acceso a la banca.

Así mismo, es vital que las autoridades financieras empiecen a trabajar ágilmente en esquemas regulatorios que anticipen y resuelvan posibles problemas a futuro. No sería nada raro que el remezón ocasionado por Uber, que está generando la desintermediación del servicio público de transporte en todo el mundo, también lo viva la banca, si no se aborda el tema de las Fintech con proactividad.