Inicio Noticias ¿Cuál es el futuro en las relaciones ‘fintech’-banca? Aquí el documento definitivo

¿Cuál es el futuro en las relaciones ‘fintech’-banca? Aquí el documento definitivo

Fuente: blogs.elconfidencial.com

Un informe de lo más completo que aterriza buena parte de las cuestiones que están todavía en el aire, pendientes tanto de una concreción normativa como de una aplicación práctica.

Lo ha publicado el Comité de Supervisión Bancaria del Banco Internacional de Pagos de Basilea bajo el rimbombante título de ‘Sound practices: implications of fintech developments for banks and supervisors’, y su arranque no puede ser más revelador, al reconocer que “frente a otras olas de innovación que ha vivido la banca a lo largo de su historia, esta elimina barreras de entrada y permite la irrupción de nuevos modelos de negocio, lo que la convierte en un movimiento más disruptivo que los precedentes”. De ahí que su objetivo principal sea presentar las principales implicaciones de la proliferación de estos nuevos actores, así como las correspondientes acciones a tomar por bancos y supervisores.

Para ello, comienza delimitando qué se entiende por ‘fintech’, que, en su opinión, debe reunir tres requisitos: uso de la tecnología, para cambiar procesos o productos, con un impacto relevante en la prestación de servicios financieros. Aunque puede generarse dentro de los llamados ‘incumbents’,tiende a aplicarse como regla general a compañías nacidas para explotar esa novedad.

Dicha definición se completa con el siguiente cuadro, que identifica tres áreas principales de incidencia: crédito/débito, pagos (que concentra la mayor parte de las iniciativas) e inversión, actividades que, las más de las veces, se apoyan a su vez en una serie de desarrollos de aplicación transversal a otros negocios (página 9):

Posteriormente los autores, a resultas de la encuesta realizada entre sus asociados, llegan a la conclusión de que caben cinco modelos de adopción de ‘fintech’ dentro de la industria, escenarios que no son excluyentes pero sí reveladores a la hora de que los directivos puedan contextualizar su propia estrategia e iniciativas. Una suerte de espejito mágico que canta las verdades del barquero. La división se basa en dos criterios: quién interactúa con el cliente y quién presta el servicio y asume el riesgo, y pone el foco en tecnologías como Blockchain, ‘big data’, ‘cloud’, pagos y plataformas P2P.

Las opciones pasan por reinventar la relación con el cliente gracias al ‘fintech’ (‘better bank’), crear una entidad completamente nueva o como ‘spin-off’ para no canibalizar el propio negocio (‘new bank’), fragmentación por especialización entre bancos y entrantes (‘distributed bank’), conversión del banco en plataforma de servicios para estos, renunciando a su capacidad para generar valor añadido (‘relegated bank’), o desintermediación completa con la consecuente desaparición de la banca (‘disintermediated bank’). Una clasificación maximalista que admite numerosos matices y que viene resumida en el siguiente esquema de la página 16:

Por último, y antes de entrar en el detalle de qué impacto concreto se puede derivar de la explosión ‘fintech’, que viene resumido en un decálogo en las páginas 5 a 7 del estudio, el BIS realiza un compendio de los riesgos y oportunidades tanto para el consumidor como para el supervisor y las entidades financieras que es una suerte de ‘checking list’ que deberían cumplir aquellos que quieran posicionarse de manera solvente en este entorno (página 22).

Un informe, pues, de lo más completo que aterriza buena parte de las cuestiones que, a día de hoy, están todavía ‘blowing in the air’, pendientes tanto de una concreción normativa que, por la naturaleza de los implicados, irá siempre por detrás de la realidad con todo lo que eso supone, como de una aplicación práctica generalizada que permita delimitar qué ha venido para quedarse y qué no. Una guía que se basa en lo poco que aún ha llegado y prevé todo lo que está por venir ,que no va a ser, ni mucho menos, moco de pavo.

Pónganse las pilas.