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Cómo los servicios financieros móviles están transformando el uso del dinero

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Por Naomi Lurie, Marketing Director de las unidades de Mobile Money & Mobile Banking de Gemalto, y Carlos Romero, Gerente de Marketing de productos de Gemalto para América Latina

 

Los servicios financieros móviles están cambiando la manera en que usamos el dinero, estos cambios permiten que cualquier persona use su teléfono móvil para realizar una diversidad de transacciones monetarias, desde el acceso a sus cuentas bancarias para una simple consulta de saldo o enviar dinero a otra persona – aún a alguien que no tenga cuenta– hasta utilizarlo para pagar por artículos en una tienda o el viaje en un taxi. La lista se hace cada vez más larga e involucra no solamente a individuos, sino también al gobierno y negocios que ahora pueden hacer operaciones que anteriormente requerían acceso a internet, el uso de documentos de papel o estar presente en una sucursal bancaria.
 
Estos servicios han despegado de manera dramática en África, Asia, Estados Unidos y Europa, y ahora representan una gran oportunidad para los países en América Latina. Más del 90% de la población de la región utiliza un teléfono móvil, no solamente para realizar o recibir llamadas, sino como una herramienta esencial para el trabajo, socialización y diversión. El acceso a los servicios financieros formales en estos países es limitado y en algunos no alcanza al 30% de la ciudadanía, por lo que el celular se vislumbra como una manera de conectar no solo a los usuarios de la banca, sino también para acercar éstos servicios a las personas que no están registrados en alguna institución formal.
 
Por su parte, la seguridad es un tema de gran importancia cuando se manejan cuentas bancarias y dinero en un teléfono móvil. Ninguna transacción debe realizarse sin la verificación de la identidad del usuario y, para esto, se utiliza un proceso llamado autenticación, ya sea por medio de un PIN o clave personal, que es conocido solamente por el usuario y en algunos casos, principalmente para los pagos realizados en línea, se añade un segundo nivel con una clave adicional que puede ser utilizada una sola vez ( One Time Password).
 
En las implementaciones más seguras de éstos servicios financieros móviles se utiliza la tarjeta SIM y su capacidad para resguardar la información como un elemento principal tanto en la comunicación como en el almacenamiento de las claves para realizar las transacciones.
 
En cada país, la oferta de estos servicios puede variar dependiendo de la existencia y penetración de la banca y la posibilidad de realizar pagos electrónicos. Para aquellos que son proveedores de servicios financieros móviles, es vital realizar una investigación previa para identificar el valor agregado que pueden brindar y como éste complementará a los métodos tradicionales de pago que existen en el país. Los servicios deben adaptarse a la demanda de los usuarios en precio, requisitos para contar con ellos y manera de ofrecerse por los canales móviles o tradicionales.
 
Adicionalmente tanto los operadores móviles, los bancos y otras instituciones financieras deben realizar un esfuerzo para educar al cliente en el uso y ventajas de éstos sistemas. De cualquier modo, es difícil comparar la manera en que cada país implementa estos sistemas. Debido a las diferencias sociales, económicas y culturales, no es posible copiar y pegar una solución de un mercado a otro, y el cómo aprovechar cada diferencia para lograr la máxima aceptación y utilización del servicio, es parte importante de la estrategia para su despliegue.
 
Con el tiempo, los usuarios se han acostumbrado al uso de las transacciones en línea y han aprendido a confiar en ellas. De la misma manera, una estrategia correcta en la implementación y comunicación con estos, ayudará a confiar cada día más en los servicios que se ofrecen por los canales móviles.