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Chile es el país más favorable al emprendimiento de Iberoamérica

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Chile ocupa el lugar 15 a nivel mundial entre las economías con mejor ecosistema para emprender según el Global Entrepreneurship & Development Index 2014 (GEDI 2014), indicador que mide la capacidad emprendedora de las economías del mundo. El Global Entrepreneurship and Development Institute (GEDI) es un organismo con sede en Washington D. C. que elabora este indicador desde 2010, evaluando a 120 países bajo aspectos como la actitud para iniciar un negocio, las habilidades para ponerlas en marcha y las aspiraciones de la población local, que se ponderan contra medidas de infraestructura social y económica de cada país.

Sketch your dream (good Idea business)En los resultados de 2014, Chile mejora siete puestos respecto de 2013, y ocupa un lugar privilegiado no solo dentro de Latinoamérica, sino también respecto de otros países europeos y asiáticos. Es el caso de Alemania, que ocupa el puesto 16; más abajo se ubican Austria (17) e Irlanda (18). En lugares más lejanos se posicionan Japón (35) y China (46). El ranking está liderado por Estados Unidos; en las posiciones que le siguen se sitúan Australia, Suecia, Dinamarca, Suiza, Taiwán, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Singapur, Islandia, Francia, Bélgica, Noruega y Chile.

En busca de capital humano

El índice GEDI se compone de tres ítems: actitud, habilidades y aspiraciones de la población local. A su vez, está compuesto de 15 pilares que miden la salud de cada ecosistema regional de emprendimiento: percepción de oportunidad, habilidades para iniciar un negocio, aceptación del riesgo, networking, apoyo cultural, oportunidades, género (porcentaje de mujeres emprendedoras), capacidad de absorber tecnología, capital humano, competencia, innovación de producto, innovación de procesos, alto crecimiento, internacionalización y capital de riesgo. En actitud, Chile ocupa el lugar 7, lo que demuestra que es una nación bien orientada hacia el emprendimiento. Sin embargo, falla en habilidades y aspiraciones emprendedoras, donde se sitúa en la posición 20 y 14 respectivamente. Esto denota que en Chile hay un problema de capital humano el que debe ser mejorado a través de la enseñanza de estas competencias a los estudiantes universitarios”, explicó el experto finlandés.

Ya hemos comentado en más de una ocasión la necesidad de capital humano que tiene Iberoamérica: se precisan emprendedores con capacidad para hacer negocios y que pierdan el miedo a atreverse.

innovacion_LOGOLas naciones iberoamericanas en el GEDI 2014 están lideradas por Chile (15); le siguen Puerto Rico (19), Colombia (24), Portugal (30), España (31), Uruguay (38), Perú (47), Argentina (56), México (57), Costa Rica (60), Panamá (65), Rep. Dominicana (66), Bolivia (77), El Salvador (78), Brasil (80), Ecuador (84), Paraguay (87), Venezuela (92), Honduras (100), Nicaragua (103) y Guatemala (107).

Quizás este índice nos venga a confirmar que algunas barreras ya están cayendo en Chile y en varios estados de la región. Por lo pronto, el solo hecho de que exista una medición como el GEDI es un reconocimiento y admiración al esfuerzo que están realizando cientos de emprendedores, que en los casos en los que sus ideas y creaciones se vayan concretando se traducirán en mayor empleo y desarrollo para la nación que los cobija.

‘Fracasar mejor’

Asimismo, el miedo al fracaso comienza a estar en retirada: cada vez son más los que se van sumando con su negocio. Lo que más valor reportará si no se llegara a prosperar será la experiencia que se adquiere; ello facilitará un nuevo intento corrigiendo errores y poniendo atención en aquello en lo que se falló. Además, quedará la satisfacción de haberlo intentado y, sobre todo, la pasión invertida en ello, que será un acicate más para perseverar en un proyecto futuro.

Igualmente, se vislumbra la aparición de un ecosistema que gira en torno al emprendimiento. Esto se percibe en aquellos a los que les ha ido bien; luego, ya sea solos o integrados en fondos de capital riesgo, reinvierten en otros que están comenzando, facilitando no solo el éxito de sus iniciativas, sino, también, fortaleciendo un ambiente de negocios dinámico que impulsa a ideas más ambiciosas.

Por último, estamos en un mundo global, en una nueva era: si creemos que nuestra propuesta soluciona o aporta satisfacciones nuevas a quienes la adquieren, entonces ¿por qué pensar solo en el mercado donde nos encontramos y no en la región o el mundo? Recuerden que la actitud, energía y esfuerzo que le dediquemos vale tanto para el país que nos acoge como para el orbe, claramente es una cuestión de ambición y voluntad.

Tomás Pablo Roa es presidente ejecutivo de Wolf y Pablo consultores, S. L.

Fuente: El Economista América.