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Bitcoin, una alternativa que se afianza en Argentina como método contra la inflación

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Mientras el Comité del Senado de Estados Unidos sobre Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales realiza sesiones dedicadas a la moneda virtual, en el país se encuentra la comunidad más grande de “bitcoiners” de Latinoamérica.

En Argentina muchos usuarios perciben el Bitcoin como una alternativa confiable y duradera. “Cuando compré estaba a un poco menos de u$s2, la primera vez. Después compré más cuando estaba hasta a unos u$s20 o u$s30. ¡Y ahora está a u$s250!”, indicó Cristian Bruno, emprendedor tecnológico.

Cristian se entusiasma cuando relata el resultado extraordinario de su inversión. Este joven es uno de los pioneros en invertir en Bitcoin en el país y tiene una empresa que opera con la moneda virtual que es furor en el mundo. “Lo único que no tengo en Bitcoin y tengo en dólares estadounidenses, es lo que necesito gastar para pagar obligaciones, como el alquiler, ir al supermercado y esa clase de cosas”, explicó.

El dinero virtual no regulado por ningún Estado, se convirtió, para aquellos acostumbrados a arriesgar, en una alternativa más que atractiva para evitar los fantasmas de la devaluación de las monedas tradicionales.

“No tengo la certeza de si el Bitcoin va a subir o bajar. Pero sí estoy seguro de que la Reserva Federal va a emitir un montón de dólares y va a seguir inflando la moneda. También se que el peso argentino va a seguir inflándose”, afirmó Bruno.

La falta de confianza en los sistemas económicos tradicionales se combina con una posibilidad de ahorro tentadora. Tanto en Argentina como en otros países latinoamericanos las restricciones a la compra de divisas hicieron desviar la mirada hacia esta nueva forma de atesoramiento virtual. Pero lo que más entusiasma a los “bitcoiners” es el crecimiento de la moneda como medio de pago de bienes y servicios.

cuerpo argentina bitcoin

Protección contra hiperinflación

La de Argentina es hasta ahora la comunidad más grande de “bitcoiners” en Latinoamérica y cuenta con alrededor de unos 5.000 usuarios según datos extraoficiales.

A nivel global la incorporación del competidor chino de Google, que ya acepta la moneda para la prestación de sus servicios, disparó el crecimiento de transacciones.

Para los economistas el panorama está dividido entre los más escépticos y aquellos que lo consideran una opción prometedora. Aunque, ante la audacia de los más entusiastas, todos recomiendan tomar ciertos recaudos.

 “Como toda inversión de riesgo obviamente no recomiendo invertir un porcentaje alto de los ahorros ahí. La mejor forma de bajar el riesgo es invertir un total de no más del 5% del total de sus ahorros. Entonces siguiendo esa premisa me parece una muy buena opción, invirtiendo una parte de ese calibre”, explicó el economista Nicolas Litvinoff.

En general, los economistas opinan que el Bitcoin puede ayudar a los ciudadanos de América Latina a protegerse de la hiperinflación en sus países, pero advierte que EE.UU. busca controlar las transacciones con esta moneda virtual

¿Pero qué es el Bitcoin?

El Bitcoin es una moneda digital que no está controlada por ningún banco ni gobierno y cuyo valor fluctúa según la ley de la oferta y la demanda que actúa en el ciberespacio.

Este “stock” depende de los “mineros” o “minas”, que consisten en potentes procesadores informáticos dedicados a resolver complejos algoritmos matemáticos generando Bitcoins.

A cambio de su trabajo los dueños de los equipos -o “mineros”- reciben una determinada cantidad de este oro virtual.

Los cálculos a su vez son el “motor” del sistema, para realizar unas transacciones que son completamente anónimas y gratuitas entre cuentas, sea cual sea el monto.

Además, pueden usarse para realizar pagos de algunos servicios en Internet o cambiarse por moneda corriente en casas de cambio.

Este sistema permite una emisión estable de Bitcoins, que hoy se sitúa en torno a los 12 millones de unidades disponibles, convirtiéndose así en una moneda teóricamente inmune a la inflación, pero no exenta de riesgos.

Muchos economistas recelan del hecho de que se trata de una moneda enormemente fluctuante, que pasó de valer unos pocos céntimos en 2011 a u$s266 en abril de 2013, para luego superar ampliamente los u$s300.

Algunos críticos demostraron un profundo desconocimiento de la verdadera naturaleza del dinero alegando que el Bitcoin no estaba respaldado por ningún bien tangible con “valor intrínseco”.

La realidad es que la moneda está avalada por la confianza y no precisa de nada más. Curiosamente hoy en día la mayor sensación de seguridad la ofrece el dinero, como el oro o el Bitcoin, que no está controlado ni por bancos centrales con intereses poco transparentes, ni por gobiernos ensombrecidos por la corrupción.

La vuelta de la cotización a máximos demuestra que la moneda virtual tiene una fortaleza insospechada, y mucho más si consideramos lo acontecido en los últimos meses.

El argentino y el Bitcoin

“Lo que tiene Argentina es que la gente está acostumbrada a trabajar con distintas monedas porque durante muchos años se ha usado el dólar como alternativa de atesoramiento y se incorporan los avances tecnológicos bastante rápido”, aseguró Diego Gutiérrez, emprendedor y fundador del grupo Bitcoin Argentina.

La ventaja, argumentó, “es que se pueda encontrar un lugar donde depositar un valor y no se pueda manipular, ya sea devaluándolo o confiscando fondos. Venimos viendo muchos ejemplos de que el sistema financiero actúa en contra de los intereses de la gente; tenemos la incautación de fondos en Chipre, lo que pasó en 2001 en Argentina, lo que pasó en 2008 a nivel mundial”, indicó Gutiérrez, y afirmó que “hay muchas señales de que el mundo financiero no está siendo responsable con la confianza que la gente delega y esto se está convirtiendo en un medio en que las personas puedan sentirse seguras”.

En tanto, TradeHill Inc., mercado de Bitcoins con base en San Francisco, planea inaugurar su primera oficina latinoamericana en Argentina luego de que la demanda experimentara el mayor aumento en la región, según indicó el fundador, Jered Kenna, en una entrevista.

Por otro lado, Rodolfo Andragnes, un agente para compradores y vendedores de bitcoins que organiza reuniones bimensuales para entusiastas en Buenos Aires, aseguró que si bien las operaciones locales de la moneda no regulada equivalen a menos del 0,1% de los casi u$s1.000 millones de las transacciones cambiarias semanales del país, aumentaron a más del doble desde febrero.

Dinero negro

Los más críticos del Bitcoin, además de su alta fluctuación, advierten que su anonimidad lo hace muy atractivo para negocios ilícitos y lavado de dinero.

Por otra parte, a pesar de su creciente popularidad entre los argentinos, cabe destacar que éste es todavía un medio de pago minoritario a la hora de salvaguardar ahorros en el país, si se lo compara con otras monedas tradicionales.

“La realidad es que los que quieren saltarse las restricciones cambiarias van a  ir por el dólar o los euros. La gente que entra en el Bitcoin lo hace porque cree que se va a apreciar contra el dólar, consideran que es una moneda más fuerte que el dólar, no que el peso”, aclaró Gutiérrez en diálogo con BBC Mundo.”Pero más allá de todo, lo que es revolucionario de todo esto”, finalizó, “es que, hasta ahora, tenías que pasar por un sistema de tarjetas de crédito, un sistema bancario… Esto es un intercambio de dinero entre pares globalmente”.

Fuente: iprofesional.com