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‘Bitcoin’: las dos caras de la moneda

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Fuente: www.huffingtonpost.com.mx

Existe gran controversia en relación a bitcoin y, por extensión, en relación a todas las criptomonedas. Quienes se adentren a leer sobre bitcoin seguramente se encuentren confundidos acerca de cuán extremas son las opiniones al respecto: por un lado hay quienes califican a bitcoin lisa y llanamente de “fraude”, como Jamie Dimon, y “burbuja”, como Mark Cuban, mientras otros aseguran que es el futuro del dinero, como Michelle Mone, y que probablemente estamos frente a “la más grandiosa red social de todas”, como aseguran los gemelos Winklevoss.

Hay quienes que afirman que bitcoin no tiene ningún valor, como James Mackintosh, periodista de The Wall Street Journal, y quienes sostienen que cada Bitcoin llegará a valer 1 millón de dólares, como Wences Casares, CEO de Xapo y director de Paypal. Cabe preguntarse, ¿qué está ocurriendo aquí? ¿Quién dice la verdad?

Como suele suceder, la verdad no es blanca o negra, y quienes más informados están acerca de esta tecnología y sus posibilidades suelen estar en una posición intermedia, de ambivalencia o cautelosa expectativa.

Y es que de hecho, cuando se habla de bitcoin existen razones tanto para el optimismo como para el pesimismo. Aquí veremos algunas de ellas.

Razones para el optimismo

Como solución de pagos, bitcoin ofrece interesantes atributos y posibilidades que el dinero tradicional no permite: es descentralizado, es decir, que existe por fuera del control e influencia de gobiernos y bancos y cualquier ente regulador; es anónimo, rápido y seguro. Es un dinero “sin fronteras” que, de ser adoptado masivamente, se convertiría en una moneda global, “el dinero de Internet”.

El carácter independiente de bitcoin ha posibilitado que en algunos países, como Argentina y Venezuela, bitcoin se haya convertido en alternativa y refugio de valor frente a la devaluación de las respectivas monedas nacionales.

Debe también mencionarse que bitcoin ya lleva varios años en existencia (fue lanzado en 2009) y ha superado muchos desafíos y amenazas. Ha sobrevivido la caída de Silk Road, de MtGox, un “hard fork” y a la multitud de criptomonedas que continuamente se le plantean como competencia.

Ha sobrevivido también a acusaciones e investigaciones de fraude, ponzi y estafa piramidal, así como numerosos casos de hackeo de exchanges. Pocas tecnologías han sido tan atrozmente vilipendiadas como bitcoin, y aún así, permanece en pie y más saludable que nunca.

Nunca ha dejado de funcionar, y los problemas eventuales que ha enfrentado han sido más bien relacionados a mala fe y/o error humano, y no a características intrínsecas de bitcoin.

Aún más, los organismos que han mirado a bitcoin de cerca han descubierto que la tecnología subyacente detrás de bitcoin, llamada blockchain, es ciertamente innovadora y se merece el entusiasmo. Sus potenciales aplicaciones exceden por mucho su uso en bitcoin, y tanto compañías como gobiernos están ya explorando esas posibilidades.

La blockchain ofrece una revolucionaria red de transacciones que funciona de manera descentralizada (no puede ser controlada por un solo ente) y segura (la información es incorruptible, ya que no existe una sola copia “original” que pueda ser alterada). Existe como una red de nodos sincronizados, una “nueva Internet”, que puede revolucionar no solo el mundo de las finanzas, sino, en general, la manera en que compartimos información online.

‘Bitcoin’ sin duda está cambiando las cosas. La forma o resultado final de esta transformación, y si vivirá para atestiguarla, está aún por verse.

Razones para el pesimismo

No se puede negar que la mayor parte de la actividad relacionada a bitcoin es, de momento, especulativa. Quienes compran y venden bitcoin lo hacen para obtener ganancias a corto o largo plazo aprovechando las variaciones de precio, mientras que el uso de bitcoin para transacciones comerciales (el uso para el que fue creado) permanece acotado. Este aspecto es el que induce a muchos a calificar a bitcoin de burbuja especulativa.

Cabe suponer que un uso masivo y comercial de bitcoin solo será posible si esta tecnología se vuelve más user-friendly. Es aún demasiado complicado para el usuario promedio utilizar bitcoin. Un evento que marcará un punto de inflexión en la adopción de bitcoin como medio de pago es que alguno de los grandes marketplaces como Ebay y Amazon finalmente dé el gran paso y comience a aceptar bitcoin.

A fin de cuentas, Paypal se popularizó gracias a Ebay. Pero hasta que eso no ocurra,bitcoin, nos guste o no, es una inversión altamente especulativa y, al menos de momento, hay aquí más expectativa y deseo que realidad consumada.

Es por estas razones que no es difícil imaginar escenarios en los que la burbuja “reviente” y el valor de bitcoin caiga estrepitosamente. Si una nueva criptomoneda o tecnología ofrece una solución superadora de las limitaciones de bitcoin y se populariza, el precio de bitcoin sin duda caería de una vez y para siempre.

Por supuesto, otro aspecto negativo frecuentemente mencionado es el hecho de que bitcoin ofrece, por su carácter descentralizado y anónimo, una ventaja a toda clase de criminales, incluyendo a hackers, evasores impositivos y estafadores. En efecto, parece ser su medio de pago predilecto, y es ya un lugar común que “bitcoin” y “ransomware” sean dos palabras que vayan de la mano en titulares de noticias, lo cual tiende a opacar los aspectos más positivos de bitcoin.

¿Quién tiene razón?

Como en el cuento de los ciegos y el elefante, tanto quienes se posicionan a favor como en contra de bitcoin tienen una parte de razón. A futuro, bitcoin puede valer cero o 1 millón de dólares. El escenario no es diferente al de la burbuja de los 90: una emocionante nueva tecnología, llena de posibilidades, genera un frenesí especulativo. Cuando la burbuja especulativa finalmente explota y el humo se disipa, deja un tendal de perdedores, pero también ganadores.

Por un lado, grandes compañías colapsaron estrepitosamente, mientras que otras como Amazon, Ebay y Google no solo superaron la crisis sino que se convirtieron en los líderes indiscutibles del mercado, y pioneros en innovación. La pasión actual por el mundo de las criptomonedas seguramente dejará también grandes ganadores y grandes perdedores.

Bitcoin sin duda está cambiando las cosas. La forma o resultado final de esta transformación, y si vivirá para atestiguarla, está aún por verse.