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Banco BBVA España lanza Wizzo, un ‘whatsapp’ para pagar

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Wizzo es un nuevo servicio de cobros, ahorros y pagos, ajeno al banco. Puede utilizarse para transferir o recibir dinero de otros usuarios sin más trámites que su contraseña y otro número de teléfono.

Las posibilidades del pago por móvil y los riesgos de quedarse fuera de un negocio que se disputan bancos y operadores, y en el que quieren entrar gigantes tecnológicos como el omnipresente Google, han llevado a BBVA a poner en marcha a Wizzo, un nuevo servicio de cobros, ahorros y pagos ajeno al banco.

Si la clave del éxito de cualquier servicio para el móvil es la simplicidad, entonces Wizzo se resume como una app de mensajería que incluye transacciones de dinero. «Un whatsapp que permite pagar», explica su responsable, Hugo Nájera.

Wizzo es nuevo, pero se ha inspirado en África para crear el fundamento de su negocio.

 En Kenia, uno de los países tecnológicamente más avanzados del continente, la infraestructura comercial de los bancos (oficinas, cajeros, terminales para pagos con tarjeta…) apenas está extendida. El móvil sí, por lo que las transacciones a través del teléfono son un recurso mayoritario.

Según datos de la asociación global de operadores móviles GSMA el dinero circulante a través de los teléfonos en Kenia equivale al 35% del PIB.

La lección de Kenia para el primer mundo es que los bancos no son necesarios para mover dinero gracias a la mensajería en el móvil. Con un límite anual de 2.500 euros para evitar el blanqueo de dinero al hacer transacciones, BBVA se ha adelantado a otra revolución que amenaza el negocio tradicional.

 Las operadoras como Vodafone ya han entrado en el negocio de los bancos. Ahora los bancos responden a los operadores.

A los usuarios de Wizzo les basta una cuenta de correo electrónico y un móvil para poder operar. No hay cuenta corriente para el usuario. El dinero entra, sale y se deposita en una tarjeta prepago de móvil, que es lo que en realidad tiene el cliente.

A partir de ahí, puede utilizarla como mejor le parezca para transferir o recibir dinero de otros usuarios sin más trámites que su contraseña y otro número de teléfono inscrito en ‘Wizzo’. También se puede utilizar para pagar en comercios, si se solicita una tarjeta física y una pegatina asociada al móvil para pago contactless. También para convertir el dinero virtual en físico introduciendo un código en un cajero. No hay comisiones para los usuarios.

«Sirve para las cosas más simples pero también las más cotidianas, que son las que más necesitamos: el pago a un hijo, una cuota para una cena con los amigos, un regalo… Cuesta explicar que aunque pertenecemos a un banco, no lo somos y operamos de una manera totalmente distinta. Por eso no hay ningún vínculo corporativo con BBVA en la imagen de Wizzo», afirma Nájera. «Por supuesto nos apoyamos en la infraestructura tecnológica del banco, en su financiación y en su red de cajeros, pero nada más», asegura.

Para BBVA, explica, Wizzo es un «acelerador» de su negocio bancario, una iniciativa para medir posibilidades en el mundo digital móvil.

Los objetivos de Wizzo pasan por contar con un millón de usuarios, en un plazo de dos años y los esperan encontrar entre adolescentes y jóvenes de hasta 30 años, ya que son los más habituados a las redes sociales de su móvil que a los trámites bancarios.

De lograrse, la herramienta de BBVA para su servicio de pagos al margen del sistema bancario, albergaría un circulante de unos 100 millones de euros ya que, a pesar del límite de 2.500 euros impuesto por el Banco de España, Nájera estima que la cantidad media que contendrán las tarjetas prepago ascenderá a 100 euros.

Fuente: elmundo.es