Venture Capital pone el ojo en el sector Fintech

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Fuente: El Empresario

El mundo fintech en México vive una etapa de crecimiento, hace tan sólo cinco años apenas y se hablaba de emprendimiento tecnológico, y de acercar el sistema financiero a la población no bancarizada.

Ahora, esta vertical del emprendimiento es la que más emociona a las corporaciones, los inversionistas y al sector financiero. En el país existen 515, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, de las cuales 394 son startups mexicanas, que generan un volumen anual de operaciones de 68,409 millones de pesos.

Un sector en crecimiento porque en América Latina 50% de la población no tiene acceso a servicios financieros tradicionales y “gracias a la tecnología y al emprendimiento, estamos viendo modelos de negocios que pueden acercar servicios financieros a estos segmentos de la población desentendidos o subatendidos”, comentó en charla con El Economista Andres Fontao, cofundador y socio de Finnovista en las oficinas de la aceleradora.

Principales retos

Fontao destacó cuatro retos a los que se enfrentan las startups fintech en México. El primero es combatir contra los “incumbentes”, es decir, los bancos tradicionales, que veían a estas empresas como un competidor, pero que poco a poco han cambiado su percepción y ahora los ven como un aliado, como un impulsor de desarrollos tecnológico.

El segundo reto es el acceso a Venture Capital, que pueda financiar el desarrollo y crecimiento de estas empresas. El tercero es el acceso a talento cualificado, que pueda llevar estas ideas a producto y esos productos a negocios exitosos.

Un cuarto reto es la regulación: “el marco regulatorio puede o no gustar a diferentes actores pero (…) es positivo, trae certeza y esa certeza anima a la inversión. A los inversores no les gusta invertir en espacios grises, en espacios blancos o negros”.

Inversión

La madurez del Venture Capital en México aún no ha llegado al nivel de Silicon Valley, Nueva York y Londres, menciona Fontao; sin embargo, existe un gran interés en el sector fintech, “no era así hace cinco años, porque había mucha incertidumbre y desconocimiento, pero hoy en día todos quieren ser parte de este movimiento fintech, porque empiezan a entender la dinámica y oportunidad que existe dentro de esta vertical”.

Hablar de un mundo fintech en México, desde otras latitudes, era alejado, pero inversiones como la que recientemente realizó Goldman Sachs Bank USA en Credijusto, empresa mexicana dedicada a otorgar créditos a pymes, o la inversión de 5,000 millones de dólares que destinó SoftBank al mercado fintech, de los cuales ya invirtió 20 millones de dólares en Clip, startup que crea terminales móviles para que cualquier negocio acepte pagos con tarjetas de crédito o débito, han llamado la atención de inversores internacionales.

“Hoy caminas por Nueva York y se respira otro aire de interés de la comunidad inversora hacia qué está pasando en el mundo fintech en México, un miedo de que me estoy perdiendo”.

Además, los fondos de capital privado están considerando a México, pero no para capital semilla sino para primeras, segundas o terceras rondas de inversión.

Ley Fintech

Al respecto de la Ley Fintech en el país, Fontao dijo que adoptar un marco regulatorio también trae un periodo de aprendizaje y las startups tendrán que adaptarse.

“El hecho de que desaparezcan fintech no es malo, porque puede ser también un periodo de consolidación por fintech más grandes”, y provocar que más emprendedores se animen a crear startups o que lleguen empresas de otro país.

Sin embargo, de acuerdo con el reporte “Termómetro fintech: los retos de la regulación”, realizado por Finnovista, Endeavor, Banco Santander y la Embajada de Reino Unido, las startups manifestaron que habrá fuertes barreras de entrada para nuevos jugadores, los altos costos asociados al cumplimiento de la ley generarán ineficiencias.

Además, 63% de las startups considera que debe invertir menos de 55,000 dólares y 37% más de esta cantidad para cumplir con los gastos de regulación. “De aplicarse las leyes secundarias tal como se difundieron a través de las circulares, sólo 42 empresas podrían cumplir con los gastos de la regulación, destinando dinero de sus inversiones, y sólo 39 lo harían con el dinero de sus ingresos”.

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