Inicio Columnas Carlos Ríos: Webpay, una historia sobre tecnología

Carlos Ríos: Webpay, una historia sobre tecnología

Compartir

Por Carlos Ríos

Cuando el año 1999 llegué a Transbank a asumir la Gerencia de Desarrollo y Tecnología, el foco central de las preocupaciones de la empresa, así como de muchas otras, era el asegurar que todos sus sistemas pudieran pasar sin problemas el cambio del milenio. Siendo Transbank un operador que intercambia información con muchos actores de la industria de medios de pago, este aseguramiento involucraba además a todos estos terceros. De hecho, la industria bancaria como un todo había planificado un amplio conjunto de pruebas industriales para asegurar la continuidad de los servicios clave.

foto Carlos Ríos

Todo ese esfuerzo no dejaba mucho espacio para otros desafíos, pero no obstante el foco puesto en el objetivo Y2K – como se dio en llamar en todos lados al proyecto de cambio de milenio –  durante el segundo semestre de ese año un tema empezó a ser tocado recurrentemente en las reuniones internas.

En los años previos se había desatado la revolución de internet y la masificación, en países desarrollados, de los procesos de venta a través de la red. El Comercio Electrónico empezaba a despegar, y a nivel internacional ya tenían presencia relevante algunos de los que a la postre serían los líderes, siendo Amazon el más representativo de todos ellos.

En Chile poco y nada de esto había ocurrido, y en el ambiente circulaba la idea fuerza de que la razón de porqué el eCommerce no se desarrollaba en el país era que no se disponía de un mecanismo para que los sitios de venta por internet pudieran pagar con tarjeta de crédito.

Esta visión asignaba la responsabilidad del no surgimiento del comercio electrónico en los hombros de Transbank, operador principal de los pagos con tarjetas de crédito bancarias en los comercios del país, situación por la cual Felipe Brahm, gerente general de Transbank de la época, debió salir más de una vez a comentar sobre el tema en la prensa (un ejemplo de El Mercurio de la época).

Sin perjuicio que estaba muy claro que el facilitar los medios de pago en internet no era en ningún caso la única componente necesaria para el desarrollo de un comercio electrónico eficiente y confiable, en Transbank la reflexión apuntaba que era imperativo, casi por un tema de imagen pública, dar una solución que facilitara a comercios de todos los tamaños, la realización de pagos por internet con tarjetas de crédito bancarias.

Por ese entonces, Transbank venía realizando pilotos de una tecnología para realizar pagos seguros vía internet basada en un protocolo de seguridad para transacciones electrónicas denominado SET. Este protocolo era recomendado por las redes Visa y Mastercard por sus características de seguridad, pero no había alcanzado niveles de desarrollo relevantes, principalmente por su complejidad de implementación.

Hacia fines del 1999 decidimos avanzar en el diseño e implementación de una solución. Previamente habíamos desechado la alternativa SET por su costo y complejidad, y mirando el desarrollo de los pagos por internet en EEUU y Europa, diseñamos una solución que reunía dos características claves: simplicidad en el uso por parte de los comercios, y que a la vez incorporara un esquema de seguridad que permitiera proteger la información de las tarjetas entregada en las transacciones vía internet. La solución, desarrollada completamente en Chile, se basó en una componente a instalar en el sitio web del comercio que vende, y en un servicio internet de Transbank que permitía aceptar la información del medio de pago en forma segura y realizar la transacción.

Nació así Webpay, el cual fue lanzado oficialmente en Abril del año 2000, luego de cuatro meses de desarrollo en conjunto con la empresa nacional Optimisa, quienes nos acompañaron en la implementación de la solución.

Rápidamente aparecieron comercios interesados en implementar el sistema, y la modesta cifra de ventas de fines del primer año creció vertiginosamente en los años posteriores. El mercado adoptó la solución y se creó un pequeño ecosistema de proveedores que apoyaban a los comercios para realizar la integración del componente suministrado por Transbank.

Mucho tiempo ha pasado desde entonces, el producto, básico en un principio, evolucionó luego con nuevas versiones que mejoraron la seguridad incluyendo la verificación de identidad del comprador por parte del banco emisor de la tarjeta (Webpay Plus), así como nuevas funcionalidades como aceptar pagos con la tarjeta Redcompra, compra en un click y capacidad para operar también en dispositivos móviles.

El crecimiento del volumen de transacciones tampoco se ha detenido, y de acuerdo a declaraciones de Transbank, el año 2012 supuso un crecimiento de un 30% en las transacciones de comercio electrónico respecto al año anterior, con más de 2500 comercios habilitados para operar en el sistema.

La solución no ha estado exenta de críticas, algo natural dado su alto nivel de exposición, y como toda solución tecnológica, se ha ido perfeccionando con el tiempo.

Puede ser que en el futuro Webpay sea reemplazado por nuevos mecanismos, pero nadie podrá negar el enorme impacto que provocó su implementación, que ha posicionado a Transbank como un actor relevante en el mundo del comercio electrónico en Chile.

Este artículo es un recuerdo para el estupendo equipo de Transbank con quienes trabajé hacia fines de 1999 y principios del 2000 para poner la primera piedra de este edificio.

Agradecemos a Carlos por compartirnos este artículo. Los invitamos a su Blog http://carlosriosp.blogspot.com/

 Fuente: El Blog de Carlos Ríos