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Breve Historia de los Bancos en Chile

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La banca ha experimentado numerosos cambios desde la década de los ‘70, donde se observaba una oferta de productos limitada, escasa competencia, altos márgenes y una profesionalización casi inexistente. Prácticamente no se utilizaba tecnología, la que limitaba a aplicaciones computacionales de alcance básico. En 1973 se comienza a liberar el sistema que hasta entonces se encontraba reprimido, y desde 1975 se comienzan a privatizar una gran cantidad de bancos que se habían estatizado con anterioridad.

Dentro de los acontecimientos importantes de la época, se pueden considerar los siguientes:

  • Liberalización  de las colocaciones de crédito
  • Reducción del encaje a los depósitos en moneda nacional
  • Acceso al crédito externo
  • Liberación de las tasas de interés

Durante la década de los ‘80, luego de la crisis financiera de 1982-1984, se incrementó la competencia, pero manteniendo altos márgenes. Comienzan a adquirir una mayor presencia los profesionales de la tecnología, aumenta la potencia computacional y se pone énfasis en el procesamiento en batch centralizado y en el manejo transaccional de carteras masivas, apareciendo también los primeros cajeros automáticos.

En 1986 se desarrolla la reforma de la ley de bancos y fueron intervenidos 14 bancos y 8 sociedades financieras, liquidándose 8 de estos bancos y todas las sociedades. Además ocurrieron fusiones y términos de giro, disminuyendo el número de instituciones, desde 63 existentes en 1981 a 40 a fines de los 80.

Evolucion Industria Bancaria - Bancos en Chile

La larga lista de fusiones y adquisiciones de bancos que se puede observar, hizo surgir, por una parte, a gigantes bancarios que concentran importantes porciones de participación de mercado y por otro lado, a bancos de nicho con altos niveles de especialización en determinados segmentos o líneas de negocios. También se observó una caída de los precios de los productos financieros, tanto en términos de tasas de interés como de comisiones, producto de la reactivación de las economías al abaratar las líneas de financiamiento y de los efectos producidos por la competencia vía precios y cambios normativos. Todo esto resultó en que las entidades financieras deban generar mayores eficiencias operacionales por la vía de la automatización de procesos y una gestión más eficiente del negocio. Las entidades normativas impusieron regulaciones relativas a la información y a las formalidades en los procesos financieros, que obligaron a la banca a estar cada vez más informatizada y automatizada, a la hora de rendir cuentas de su gestión. También, dependiendo de las regulaciones de cada país, obligan a los bancos a reaccionar con agilidad ante los cambios normativos, dado que su no cumplimiento puede generarles importantes sanciones económicas. En la década de los ‘90 se identifican importantes cambios:

  • Alto crecimiento e incrementos en eficiencia
  • Consolidación y concentración del Mercado
  • Integración internacional y aumento de la participación extranjera en la propiedad

Durante los últimos años el sistema se ha visto enfrentado a tasas de crecimiento de la economía más bajas, inflación interna en un rango del 2% al 4% y tasas de interés históricamente bajas, lo que ha generado consecuencias en el sistema bancario:

  • Las colocaciones interrumpieron una tendencia de alto crecimiento observada durante 10 ó 12 años
  • Se constituyeron provisiones y se efectuaron castigos como no había ocurrido en los últimos 15 años

Lo anterior genera una necesidad de aumentar los niveles de eficiencia interna.Esto hace prever un nuevo escenario para el sistema bancario, caracterizado por:

  • Riesgos de cartera estabilizados
  • Sistema abierto que permita el ingreso de nuevas instituciones
  • Surgimiento de nuevas fuentes de financiamiento para las empresas (cooperativas de ahorro y crédito, casas comerciales y cajas de compensación)
  • Flexibilización de la regulación

En el negocio financiero ya no participan solamente los bancos o instituciones financieras puramente tales. El constante ingreso de nuevos actores a este negocio, principalmente por el lado del financiamiento a operaciones de consumo por parte de empresas del sector de retail (principalmente tiendas por departamentos), ha impuesto condiciones de mayores exigencias para los bancos.

Por ejemplo, los bancos habían desechado de su mercado objetivo a los segmentos de bajos ingresos, los que encontraban apoyo en las empresas de retail, donde obtenían una buena alternativa de solución a las necesidades relacionadas con el financiamiento o medios de pago. El aumento en los niveles de ingresos de estas personas, producto del largo período de bonanza económica experimentada en los años ’90, produjo una importante atomización de la demanda, permitiendo a las empresas de retail ya posicionadas en dichos segmentos, diversificar su oferta financiera.La industria se concentra en la oferta de servicios de valor agregado y en la administración del conocimiento de los clientes, lo que va acompañado de herramientas de desarrollo, equipos de gran rendimiento y de la utilización de bases de datos para el tratamiento de perfiles de clientes y segmentación de cartera. El impacto de las nuevas tecnologías se expresa en nuevos desarrollos, destacando la Banca por Internet, canales telefónicosred de cajeros automáticos y (ATM), que han logrado una disminución del número de sucursales por cuenta corriente del sistema, desde 14,9 sucursales por cada 10.000 cuentas corrientes en 1990 a 9,4 en el 2003; a la vez que cambia la composición de los pagos, desde un 73% para el medio tradicional (cheque) y un 27% para medios no tradicionales (cajeros automáticos, tarjetas de crédito y débito y canales automatizados) a un 48% y 52% respectivamente.

Con estos nuevos desafíos (principalmente aumentar la eficiencia de la operación, manejar los riesgos al detalle y modernizar el sistema de pagos), aparece un excelente oportunidad para la utilización de los medios no presenciales, que presentan importantes ahorros con respecto a los costos de atención en sucursales y permiten una mayor personalización de los productos y servicios.